Plutón

El planeta Plutón no fue descubierto por los astrónomos hasta 1930, es decir, hace tan sólo unos setenta años. Inmediatamente, los astrólogos vieron en este astro, que lleva el nombre del dios mitológico de los mundos subterráneos e infernales, al regente del signo Escorpio. Lo dieron por hecho demasiado deprisa. Teniendo en cuenta que el período de revolución zodiacal de este astro es de casi doscientos cuarenta y ocho años, deberemos esperar todavía muchas generaciones para poder obtener las primeras conclusiones acerca de su presencia en los 12 signos del zodíaco. Cuando Plutón apareció por primera vez en el telescopio de un astrónomo, se encontraba en el signo Cáncer. Anteriormente se encontraba en Sagitario, donde se quedó hasta el año 2007. Luego, desde 2008 hasta 2023, es decir, durante dieciséis años, se quedará en el signo Capricornio. Pero tendremos que esperar hasta 2178 para que se sitúe donde fue descubierto. Al hablar de Plutón, por tanto, sólo estamos especulando. Igual que Urano y Neptuno, este planeta aporta informaciones complementarias a las cualidades reveladas por Marte, regente de Escorpio. Se pueden atribuir a Urano (segundo regente de Acuario) las características que pertenecen a Saturno (regente de Acuario) y que tienen que ver con el espíritu de independencia de este signo; se puede ver en Neptuno (segundo regente de Piscis, pero también, con ciertos matices, de Sagitario) un poder de transformación, un sentido de la metamorfosis, cualidades que sostiene Júpiter (regente de Sagitario); de la misma manera, vemos en Plutón (segundo regente de Escorpio) un poder formador y creativo ya representado por Marte (regente de Escorpio, signo que coincide con el período de la siembra, en correspondencia simbólica con la noción de sacrificio en vistas a una regeneración).

Plutón en la Carta Astral

La presencia de Plutón en una carta astral nos informa de la capacidad creativa de un ser. Aquí, no nos referimos a la creatividad en el sentido artístico, sino a la creación en estado puro, al acto creativo, es decir, voluntad de engendrar o realizar algo nuevo. La creación es un acto sagrado, mágico. Tiene sus raíces en la pulsión de vida y muerte, que lleva a construir, producir, hacer o, a la inversa, destruir, consumir, deshacer. Así, la posición y la fuerza de Plutón en una carta astral permite evaluar y comprender de qué manera el individuo en cuestión tiende a explotar su potencial creativo para sí mismo y en su vida.
En efecto, por su aspecto formador, Plutón desestabiliza, perturba, molesta, mueve, pone en duda, no se satisface con lo que hay. Este es también uno de los principios de la creatividad: cambiar el orden establecido para engendrar un orden nuevo. En todos los mitos cosmogónicos se dice que el mundo surgió de un caos inicial.
Así, simplificándolo un poco, puede decirse que la presencia del Sol en una carta astral nos confronta con el ser ya formado y completo, manifestando de este modo su voluntad instintiva.
Pero, por otra parte, la presencia de Plutón nos informa de un ser en formación, de sus recursos psíquicos y vitales, de su capacidad de recomenzar y realizar una verdadera mutación en su vida o en sí mismo. A Plutón lo vemos como un astro con unas características que denotan una gran sutileza y no menor complejidad, las cuales hay que analizar e integrar con mucha precaución en el estudio e interpretación de una carta astral.

Identidad astrológica de Plutón

En una carta astral, el signo donde se sitúa Plutón posee siempre una gran intensidad. En efecto, de una manera u otra, Plutón intensifica, condensa, concentra, o bien divide, dispersa, o descompone las cualidades del signo donde se encuentra. Así, Plutón representa la sed creativa, de poder, de potencia, de posesión, la voluntad de ir hasta el fondo. También indica el afán de profundizar, de saber y representa, asimismo, los instintos primarios, las pulsiones
irreprimibles, los actos repentinos, liberadores, creadores o destructores. Anatómicamente, Plutón está en analogía con los testículos y los ovarios, así como con el ritmo cardíaco (sístole y diástole).

Identidad astronómica de Plutón

Noveno planeta del sistema solar, situado a una distancia que varía de 4,5 a 7,7 miles de millones de kilómetros del Sol. Plutón es el astro menos conocido. Se le supone una superficie cubierta de hielo.
Se ha calculado su período de rotación sideral en 6 días, 9 horas y 18 minutos, al tiempo que su período de revolución sideral ronda en torno a 247 años y 249 días.

Predicciones

carta astral y sus predicciones, porque hay que esperar asta el 2178 para ver a pluton en la misma posicion que cuando se descubrio?

Neptuno

Al igual que Urano, Neptuno aporta informaciones complementarias a los dos signos astrológicos que regenta secundariamente con Júpiter: Sagitario y Piscis. Raramente destaca el papel de Neptuno en Sagitario, mientras que se le atribuye con normalidad un lugar preferente en el signo Piscis, del que se convierte en regente principal. En realidad, en Sagitario, el aspecto expansivo, generoso, optimista y todo lo que une a este signo con el mundo material son cualidades del dominio de Júpiter. Pero su tendencia a la aventura, la exploración y sus aspiraciones espirituales provienen del universo neptuniano. Asimismo, las cualidades intuitivas y perceptivas, el gusto por la universalidad que a menudo poseen los nativos de Piscis, son características propias de Neptuno. Mientras que su necesidad de confort y disfrute, a veces exacerbado por la presencia de Neptuno, proviene de Júpiter. Así, nos enfrentamos a dos astros que implican una expansión (Júpiter) y una dilatación (Neptuno). A partir de ahí, podemos decir que los dos signos regidos por estos astros son los más generosos, pero también pueden ser los más excesivos.

Neptuno en la Carta Astral

Neptuno se considera el transformador del zodíaco. Su posición en una carta astral nos informa de la capacidad de transformación de un ser, es decir, de su capacidad de adaptarse a las circunstancias, de cambiar con ellas, de cambiar él mismo, de evolucionar. Neptuno concede cualidades morales, psíquicas y espirituales excepcionales. No sería falso decir que su situación en una carta astral nos informa de un espíritu superior del individuo y de su voluntad, demostrada o no, de explotarla.
Permite saber en qué sector se asentará este espíritu superior para incitar al ser a transformarse y evolucionar. Las fuerzas interiores y sutiles que revela Neptuno dan la oportunidad al individuo de sintetizar intuitivamente todas sus cualidades, amalgamar todos los componentes de su personalidad para crear en él, o alrededor de él, algo nuevo. Subrayemos además que la presencia de Urano, Neptuno y Plutón en una carta astral, aparte de revelar las características profundas del individuo, informa también de su receptividad y resistencia a las corrientes colectivas. Así, a partir de los elementos indicados por Neptuno, vemos cómo un ser entra en relación con los movimientos de su alma, si es o no consciente de ello, y cómo se sitúa en relación a las corrientes de pensamiento, creencias, sentimientos y emociones que lo rodean.

Identidad astrológica de Neptuno

Neptuno rige la inspiración, las aspiraciones superiores del espíritu, las capacidades de percepción que se manifiestan gracias a una síntesis y un dominio, a menudo inconsciente, de los cinco sentidos.
Las cualidades propias de Neptuno revelan que existe en nosotros una conciencia más profunda de los seres y las cosas que nos rodean, que podemos utilizar para transformarnos verdaderamente a medida que todo cambia y evoluciona a nuestro alrededor. En una carta astral, estas cualidades deben estudiarse con mucha atención.
En efecto, sus manifestaciones en la vida material son muy sutiles, a veces inefables, y a menudo están lejos de nuestras preocupaciones materiales y racionales.
Prever, anticipar, conocer intuitivamente el final desde el principio, comprender el sentido profundo de las circunstancias y los acontecimientos, tener una conciencia clara del paso del tiempo y el ciclo de las metamorfosis, son del dominio de Neptuno. Neptuno se asocia al comportamiento linfático sanguíneo, los pies y las venas. Finalmente, subrayemos valiéndonos de una imagen musical que Neptuno puede considerarse la octava superior de Mercurio, en el sentido de que informa sobre las cualidades de la mente superior de un ser.

Identidad astronómica de Neptuno

Neptuno es el octavo planeta del sistema solar, situado entre Urano y PIu-tón, a 5.504 millones de kilómetros del Sol aproximadamente. Fue observado por primera vez por el astrónomo alemán Johann Gottfried Galle, el 23 de septiembre de 1846. Un día en Neptuno equivale aló horas de nuestro tiempo terrestre, mientras que su período de rotación sideral tiene una duración de 164 años y 280 días. Su temperatura máxima en la capa de hidrógeno y metano que cubre su atmósfera, observable desde la Tierra, parece ser de -218 °C. Según los últimos estudios realizados, Neptuno tendría muchas semejanzas con Júpiter.

Predicciones

neptuno en sagitario

La Luna negra

Los adeptos a la astrología influencial -la astrología entendida como ciencia basada en la influencia de los astros- no dan ninguna importancia a la Luna negra, ya que se trata de un punto ficticio y no de un cuerpo celeste.
En cambio, los astrólogos tradicionales, sensibles al complejo y coherente sistema establecido por nuestros lejanos antepasados -cuyo principio se basa en las analogías y coincidencias entre ciertos fenómenos celestes y terrestres naturales- revelan su importancia en la carta astral. Sin embargo, es bueno subrayar que los astrólogos, independientemente de sus escuelas y convicciones, estaban de acuerdo en tomar en consideración otros puntos ficticios, a los que concedían gran importancia. Se trata de las 12 Casas, a las cuales se atribuyen cualidades originales, aunque tampoco son astros. Veremos pues, de un lado, el papel esencial que la Luna negra juega en la interpretación de una carta astral y, por otro lado, comprobaremos que nuestros antepasados ya habían percibido perfectamente, y así anticipado, las investigaciones de nuestros psicoanalistas modernos, sin haberlas codificado ni enunciado.

La Luna negra en la Carta Astral

Lo que ésta representa en una carta astral es a la vez muy sutil y profundo. Su interpretación exige, pues, mucha habilidad y delicadeza. No se trata de cualidades humanas comunes, reconocibles entre las demás, ni se trata de criterios psicológicos flagrantes, ordinarios, cuyos mecanismos y a veces orígenes y causas son perceptibles y comprensibles hoy en día. Con la Luna negra, abordamos las zonas más oscuras, más inaccesibles del ser, las mismas bases de su personalidad, la parte sombría que todos tenemos y de la que no podemos escapar.
A partir de ahí, entendemos que los astrólogos casi siempre han ocultado los valores y componentes de la Luna negra, ya que conlleva una verdad que choca, molesta y trastorna las conciencias adormecidas. Todo lo que procede de este punto ficticio genera siempre una toma de conciencia necesaria; y, del mismo modo que en la naturaleza humana existe la tendencia a unirse, establecerse o conservar, no siempre estamos preparados para entender lo que nos revela de nosotros mismos. A menudo nos movemos por una gran curiosidad, una voluntad de descubrir y comprender las cosas, pero cuando se nos pone en duda, nos tapamos la cara, instintivamente nos negamos a ver y a comprender lo que sería susceptible de turbar nuestro equilibrio y comodidad. Ahora bien, las informaciones reveladas por la Luna negra, según su situación en la carta astral, nos fuerzan siempre a cuestionarnos a nosotros mismos. Asimismo, los tránsitos de la Luna negra, que da la vuelta al zodíaco en 9 años, anuncian siempre acontecimientos y tiempos difíciles de nuestra vida, según el sector del zodíaco o de nuestra carta astral en el que se producen. Más exactamente, según su posición en la carta astral provoca crisis, situaciones excesivas, trastornos psíquicos o emocionales esenciales, revela etapas últimas e inevitables que franquear, pasajes obligatorios, sin los cuales la evolución no sería posible.
Esta Luna ficticia se llama «negra» porque lo absorbe todo. Nada se le puede resistir. En efecto, el negro, que sabemos que no es un color, simboliza tanto el vacío absoluto, la nada, la oscuridad total, como el exceso y la densidad máxima. Si hablamos de un vacío, tenemos que llenarlo urgentemente, a riesgo de ser absorbidos y precipitados hacia él. Se trata de un exceso, susceptible en todo momento de desbordarse y dejarnos sumergidos. Así pues, habrá que reducirlo, canalizarlo, aprovecharlo oportunamente.
Podemos afirmar que el lugar de la carta astral donde se encuentra la Luna negra corresponde a esta zona profunda del ser que tiende a absorberlo todo, concentrarlo y atraerlo todo hacia sí misma.
Pero tarde o temprano, el ser estará obligado a tomar conciencia de que está ocultándose ciertas cosas esenciales de sí mismo, sea a causa de determinadas circunstancias o acontecimientos exteriores o porque lo desbordarán y se manifestarán en forma de crisis psicológicas, patológicas o emocionales cíclicas.

La ficha de identidad astrológica de la Luna negra

Según el signo del zodíaco y la Casa donde se encuentre, revelará una toma de conciencia necesaria e inevitable de las circunstancias o acontecimientos que se sucederán de mano del destino hasta que aquélla se actualice. Indica también una búsqueda del absoluto, de la verdad, de la autenticidad, una sublimación lúcida, una elevación de la conciencia, una tendencia a ir hasta el final, un rechazo categórico o una extrema fascinación.
En la misma carta astral de un hombre, su posición nos informa sobre lo que Carl Gustav Jung llamaba su ánima, que podríamos definir como su imagen de la mujer ideal, pero al mismo tiempo es el componente femenino de su personalidad.
A la inversa, en la carta astral de una mujer, da indicaciones sobre su animus, es decir, sobre la representación de su hombre ideal y el componente masculino de su personalidad.

La ficha de identidad astronómica de la Luna negra

En su movimiento elíptico alrededor de la Tierra, la Luna forma un eje. Sus dos extremos se llaman el perigeo -el punto de su órbita donde está más cerca de la Tierra- y el apogeo -punto de su órbita situado más lejos de la Tierra-. El perigeo de la Luna no es fijo. Se desplaza 40 grados al año aproximadamente. A partir de este movimiento aparente del perigeo de la Luna, calculamos el desplazamiento de la Luna negra, cuya revolución zodiacal se produce en 3.232 días, es decir en menos de 9 años.

Predicciones

Profecias de La Luna Negra, donde esta la luna negra hoy, la luna negra en virgo
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