Hombre Acuario Mujer Cáncer

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Cáncer y un hombre Acuario?

Por más instinto maternal que poseas, al hombre Acuario, aunque lo halaguen tus cuidados se sentirá sofocado cuando le recuerdes, antes de salir, que cumpla con su dieta nutritiva, lleve su paraguas y no derroche su tarjeta de crédito en entusiasmos pasajeros. El Acuario típico necesita volar libremente y trata de que tu regente, Saturno, no le corte las alas con su pesimismo. De no ser así, se encerrará en sí mismo, se volverá malhumorado y un día se irá sin rumbo fijo, aunque nunca logre olvidarte. Sufrirás cuando te trate como si fueras la mujer invisible mientras te pide que le sirvas el postre, le dispongas la ropa para sus salidas y lo ayudes a vestirse.
No es un egoísta, tú lo malcriaste, tratándolo como a un niño rey. Convengamos, por otra parte, que tú sueles hundirte en tus ensoñaciones y no te gusta que nadie, ni siquiera el hombre amado, comience a preguntarte qué te sucede. Es el punto que los une: la molestia de que otro se entremeta en sus costumbres personales y privadas. Si tú consigues no cortarle los anhelos de él por tener amigos y dar vueltas solo de vez en cuando, y él consigue a entender con delicadeza tu derecho a mantener tus anhelos ocultos, superarán estos problemas. Si bien naciste con un don maternal especial, este hombre necesitará que lo ejercites día y noche.
Conservará con gran esfuerzo un empleo no demasiado importante, tal vez, mientras piensa que debe dedicarse a la música, después a vender guitarras, más tarde a formar una banda o viajar a la India para experimentar la trascendencia a partir de fórmulas orientales. Dedicará mucho tiempo a estas disciplinas, aunque las abandone y las retome. Puede renunciar para trabajar en una pizzería y conocer más de cerca de distintos tipos de personas porque piensa escribir un ensayo sobre las diferentes características del hombre contemporáneo. Pero él te resultará divertido y será ésta precisamente la cualidad de la que te enamoraste cuando lo viste por primera vez.
El adora la alegría de tu risa y tu discreción femenina aunque le resulten intolerables tus enojos repentinos. Aun así, advierte que si ambos se esfuerzan, podrán sincronizar para una vida compartida. Desde el primer momento sienten una química sexual electrizante. Tú representas la femineidad en sus formas más refinadas y Urano le brinda una virilidad muy fogosa. El se excitará por tu ternura mientras tú te derrites de pasión, la misma que mantuviste oculta para los otros hombres que pasaron por tu vida. Deben cuidarse de no caer en la rutina de dominador y esclavo, dado que el temperamento de él es más fuerte porque terminarían en una lamentable relación sadomasoquista.
Al disfrutar intensamente del acto amoroso, estarán siempre como cubiertos de una capa de serenidad. Urano, el alquimista, le permite traducir tus cambiantes estados de ánimo y logra con su cariño cambiar tu ira contenida por la reflexión y el dolor por la paz. Cambia tu vida con sólo mirarte y abrazarte. Vale la pena seguir adelante porque están destinados a complementarse.
Lo más importante es la profunda y plena unión sexual que mantendrán, que los potenciará hacia constantes logros.