Hombre Acuario Mujer Leo

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Leo y un hombre Acuario?

Te sentiste atraída inmediatamente hacia él por su mirada soñadora, y a pesar de ser una Leona, te costó resistirte. A él le sucedió lo mismo: sintió la necesidad de pedirte permiso para hacerte reclinar un poco tu cabeza y besarte tu corona de oro y diamantes. Al poco tiempo, él se convirtió, según tu visión, en un ser ostentoso, mediocre, tacaño y cínico y tú, de acuerdo a su mirada masculina, en una mujer vanidosa, malhumorada y resentida. Ocurre que los dos son personalidades antagónicas que sufren un primer momento de intenso magnetismo. Y como son lúcidos, pueden llegar a entenderse, si tratan de complementarse en vez de enfrentarse.
Tú, más que envidiarlo, admite y hasta repite sus virtudes: te será beneficioso. Por otra parte, él podrá llegar a comprender que tus cualidades serían una bendición para su temperamento si tratara de adquirirlas. Deberán esforzarse en establecer una igualdad entre los sexos. Te atrae de este hombre la naturalidad con la que acepta a las personas, tal como te gustaría hacerlo a ti que, aunque simules hacerlo, no llegas a establecer relaciones de amistad duraderas. Te gustaría tener menos orgullo y mirar a los demás con verdadera simpatía, sin fijarte en la impresión que está teniendo sobre tu persona, tal como actúa él.
Admiras su serenidad y hasta su temple algo indiferente. Por otro lado, tú le has hecho pensar, por primera vez en su vida, en el amor como algo tal vez más importante que la amistad, siente deseos irresistibles de unirse a ti y cuando lo hace, descubre que su corazón latió de placer y su cuerpo conoció el más alto deleite. Tú también sentiste que el placer que este hombre te brindaba era magnífico. El hombre Acuario va a mostrarse más cariñoso y demostrativo contigo que con cualquier otra persona, así como tú comprendes de inmediato que ha conquistado tu amor logrando por tu parte una entrega nueva y desconocida. De alguna manera sabes que no te lastimará si tú eres espontánea en los momentos íntimos.
En conclusión, su unión física los reconciliará siempre cuando hayan discutido. El deseo será el remedio poderoso contra todas las agresiones mutuas. Pero hay otras áreas de convivencia a la que deberán adaptarse. Al necesitar continuos reconocimientos, es probable que no te baste con el juego de él de invitarte a adivinar sus sentimientos para confirmar que te adora. Te resistes a las sugerencias y los modos sutiles de comunicación. El desconoce la habilidad de decir cumplidos y halagos. Le gusta expresar lo que siente a través de un broma, un poema, una canción, pero no puede “desnudarse” íntimamente. Te acostumbrarás a traducir sus breves palabras de amor en emociones trascendentes y profundas, constantemente probadas con acciones sinceras. Este hombre considera que los hipócritas que rinden pleitesías románticas son los primeros en traicionar el decoro y la abnegación, por eso le importa lo que la gente hace, no lo que dice.
Sus excentricidades no te parecerán tan descabelladas, tú misma amas la originalidad y lo no convencional, y terminarás comprendiendo que te ha tocado vivir un amor espléndido y correspondido, aunque nunca te lo confiese con todas las palabras.