Los Hombres Acuario del primer decanato y el Amor

Es un maestro a la hora de relativizar los sentimientos.
De tal manera, a fuerza de cultivar la paradoja, acaba por crear la ambigüedad; puesto que a menudo la naturaleza profunda, sincera y auténtica de sus sentimientos está más evolucionada que él mismo.
¿Cómo es posible? Simplemente, porque se siente libre de amar como le apetece y de ser solidario con los demás de forma natural. Por eso, lo que en él se toma por inestabilidad afectiva o libertinaje es casi siempre consecuencia de una dificultad por vivir de forma serena unas relaciones que no entran en el marco restrictivo y obligado de los principios establecidos por las sociedades humanas, es decir, la pareja y la vida familiar.
Este hombre encarna, pues, el inconformismo amoroso, rechazando de modo más o menos flagrante y valiente -por supuesto según las otras características de su personalidad- cualquier forma de posesión o de influencia afectiva y dando muestras de tolerancia y permisividad respecto a los sentimientos, a menudo contradictorios, de los demás.