Los Hombres Acuario del segundo decanato y el Amor

En él el amor es más carnal, físico y, consecuentemente, instintivo, que romántico.

Vive sus relaciones sensuales como una necesidad vital. Su cuerpo siente necesidad de expandirse.

Lo que no le impide penetrar en el interior del laberinto de los sentimientos humanos, de los que se siente la primera víctima y el primer marginado a la hora de descubrir, revelar y denunciar sus maniobras, debilidades y contradicciones y, sobre todo, de hallar la salida, tanto para él mismo como para los demás.

Se trata, pues, de un hombre extremadamente pragmático, hasta el punto de ser primario, impulsivo, indisciplinado e incapaz de comprometerse en una relación única y exclusiva, o bien de un hombre instruido, de una lucidez implacable, que puede perfectamente hacer caso omiso a sus propios deseos y sentimientos, pero que no deja de tener un carácter indomable y salvaje.

Siendo así, tanto uno como otro, puede experimentar sentimientos de una rara generosidad, justamente porque saben distanciarse de cualquier emoción personal y exterior.