El carácter de Aries (I)

Les encantan los ambientes armoniosos, y como poseen gustos artísticos, por lo general tratan de embellecer en todo lo posible su ambiente. No es fácil engañar a los nacidos durante el período de influencia de este signo, y si cultivaran sus poderes de clarividencia serían notables por su conocimiento interior, o sea lo que normalmente se denomina intuición. Captan a los demás de manera sorprendente y van directamente hasta el fondo con las personas en quienes tienen interés. Por sus simpatías mentales siempre responden con rapidez al menor bien que hallen en los demás. Algunas veces tienen demasiadas esperanzas con respecto a sus empresas y suelen sobreestimar sus propias habilidades, pero son excelentes en todo trabajo que no requiera un esfuerzo constante; son los mejores para hacer las cosas rápidamente. Sin embargo, su verdadera misión en la vida, es inspirar y conducir, y son profetas y maestros por naturaleza.
Siendo la cabeza la parte más sensible, ésta es la primera en ceder; por lo tanto, cuando falla la salud sufren intensos dolores de cabeza. Dado que Aries también gobierna la cara, cuando se agota el sistema sufren los ojos y hay propensión a la neuralgia. Siendo éste la cabeza de los signos cardinales, el estómago y los riñones sufren por acción refleja. Es esencial para el bienestar físico de la persona de Aries tener mucho aire fresco y hacer ejercicio todos los días. La mejor cura de todos sus males físicos es la paz, la quietud y el reposo, porque en ambientes armoniosos se reponen con facilidad y recuperan algo que para ellos es esencial: el equilibrio.
Las personas de este tipo se desarrollan mejor en la vida como organizadores, arquitectos, diseñadores, promotores de empresas, etcétera, y también se los encuentra entre los frenólogos, lectores del carácter, agentes, tasadores, comisionistas, inspectores, vendedores, detectives, guías, compañeros de viaje, agentes de bienes inmuebles, capataces, gerentes, conferenciantes, novelistas, escritores de cuentos cortos, fotógrafos, reformadores y literatos.
El tipo de Aries armoniza bien en el matrimonio con individuos de Sagitario, nacidos del 22 de noviembre al 20 de diciembre (con la condición de que las indicaciones planetarias de ambos horóscopos sean armoniosas), pero la persona de Aries se beneficia principalmente mediante la unión con el nacido del 22 de julio al 21 de agosto, dado que se ofrecería entonces la oportunidad de unir el corazón con la cabeza y; siendo Leo más práctico que Aries, se obtendría de esta unión una mezcla más adecuada. Estando en simpatía los triángulos del fuego y el aire, es de éstos donde surgen las mejores uniones, porque la persona de Aries encontraría a los nacidos en signos de tierra o de agua demasiado prosaicos o demasiado emocionales para sus tendencias idealistas: en realidad necesita unirse con los que logran hacer brotar su capacidad para unirse, que es más latente en este signo que en cualquiera de los otros.
Resumiendo, podemos decir que los nacidos en este signo del zodíaco pertenecen a la trinidad intelectual. Su mira en la vida siempre parece vivir en la mente: esto los hace ser caracteres muy independientes, con ideas claras y decididas. Cuando pervierten sus dones su error más grande es el engaño, y frecuentemente son lo suficientemente sagaces como para lograr engañar, pero cuando están fuertemente individualizados, su independencia les permite elevarse por encima de tales acciones mezquinas, mientras su camino siempre conduce al pensamiento claro y finalmente a la intuición perfecta. Porque la cualidad interior o destino de este signo es la VERDAD.