El hombre Aries

El hombre Aries es egoísta, insensible, agresivo y con tendencia a actuar por impulsos, sin responsabilizarse por las consecuencias de estos arrebatos, actúa, sin embargo, movido por una inocencia conmovedora.
Aries es el recién nacido del Zodíaco, que simboliza el despuntar de la conciencia hacia la Aurora. Representa al Este y a las fuerzas diurnas, por eso combate con tanto vigor el sueño, la tranquilidad, el descanso, la resignación, el destino. Si lo critican, oscurecen su horizonte y aplacan la confianza con que enfrenta todas las dificultades. Pero el rencor de Aries es breve: en la mayoría de los casos cree que cualquier tipo de reyerta tiene solución y que hay una manera de enmendar la relación cada vez que se rompe..
Aries considera natural la devoción, pero no sabe muy bien cómo retribuirla. Sin amor, muere de pena o enfermedad. Este hombre suele presionar, a veces, con exageración. Marte le brinda coraje y decisión. No le tiene miedo a nada…salvo a actos poco significativos, como ir al dentista: la misma posición ante el profesional lo coloca en una situación desagradable, y él se preocupa por su imagen.
No es cobarde, pero no le gusta que alguien ande merodeando por sus ojos, sus oídos, su nariz, su boca, y especialmente, su cerebro. No tolera que se metan en su cabeza para estudiarla. Ha soportado, desde su infancia, y por decisión propia, varios golpes, a fin de hacerse valer. Se toma la molestia de hacer un “trabajo extra” para sí mismo o para ayudar a los demás, llevado en este caso por el impulso generoso de las almas regidas por Marte, que tienden a dar más de lo necesario, ya sea de su tiempo, su dinero, su amor, su lealtad y así podríamos seguir con varias virtudes. El trabajo extra que se impone para sí mismo se debe a la búsqueda constante de realizar todo rozando la perfección. La implacable seguridad que luce un Aries suele ocultar el deseo constante de que lo necesiten, lo miren y lo tengan en cuenta. Su tendencia a tomar la iniciativa y a conducir es tan fuerte que hasta puede tomar como una insolencia insoportable una sugerencia cordial que lo contradiga. Se muestra contradictorio. En medio de una unión emocional y física estremecedora, puede estallar porque vive en una constante inmadurez emocional.
Tiene una rabieta, odia, ama y se enoja sin saber las causas, lo que no impide que sufra descarnadamente. Pasada la crisis insistirá en imponer su autoridad. Su relación con los otros será exitosa si le permiten que el trono lo ocupe él, que es, precisamente, la persona que más defenderá y amará a sus allegados. Es un romántico acérrimo. Hay momentos en que Aries se vuelve temerario, pierde su control y es capaz de enfrentarse con una persona armada sin medir los riesgos. Nació para triunfar y si bien valora como propio el trabajo de los seres que ama, no descuidará el suyo. Odia las jaulas, pero es un hombre fiel.
Posiblemente, por su inteligencia, seducción y simpatía, cuente con personas de ambos sexos que lo admiren, lo que le encanta, pero no pasará por su cabeza mantener una aventura si está en pareja: no sería digno de su honestidad, cualidad que tiene en gran estima. Respetuoso, buen escucha, mejor anfitrión, hará sentirse a las personas que lo rodean, tanto familiares como amigos, homenajeados y satisfechos. A veces, se deprime por un rato, pero jamás actuará como un mendigo. Admite que se equivocó, pero no guarda rencor por ninguna de sus ex parejas y uno de los motivos de sus triunfos laborales es que puede pasar por alto agresiones que a otros dejarían de cama.