Hombre Aries Mujer Acuario

Admitamos que eres distraída y que a veces pareces alucinada. Imagínate cómo puede sentirse este hombre, que necesita un constante reconocimiento, cuando él te habla de su trabajo y tú le contestas que las noches tormentosas te fascinan, mientras observas los relámpagos por la ventana que se encuentra justamente detrás del sillón donde está sentado. Como Aries se enamora totalmente exige respuestas inmediatas; al no obtenerlas, no se arriesga a seguir con un amor que puede no ser correspondido, cuando está a tiempo de evitarlo. Urano, tu planeta regente, te inclina a encontrar algo fascinante en cuanto ser humano conoces, por lo tanto nunca estás segura de tus sentimientos, aunque te encuentres junto a un hombre que te interesa especialmente.
Tú comienzas el amor por la amistad. Como tu esencia es el Aire, naciste bajo un signo mental, y tienes que sentirte intelectualmente seducida por un admirador, antes de que te parezca justo comenzar a pensar en la posibilidad de una relación romántica. Lo positivo es que cometes menos errores amorosos que tus hermanas de otros signos que sólo se conmueven ante una sensación de alquimia física. No te crees las declaraciones apasionadas del hombre de Aries porque sabes que lo mueve el impulso, pero apenas descubres que es sensato, lo encuentras deseable y aceptas su franqueza, su fantasía y deseo.
Y si triunfan sobre sus egoísmos inconscientes, nada podrá separarlos. En el amor físico, les bastará una mirada para descifrar el anhelo de reencontrarse en la intimidad, la que gozarán, libres de toda atadura o prejuicio. Puedes aceptar su ambición y él tus búsquedas de variados conocimientos sin molestarse mutuamente. Tú, que haces de la amistad un culto, sabes que puedes confiar en este hombre altivo pero honesto, distraído pero gran amante, incapaz de dejarte sola en un conflicto o desentenderse de tus aflicciones más íntimas.
El no se sorprenderá que un día tengas la casa brillante y durante las siguientes semanas te dediques a pintar al óleo; al contrario, te encuentra fascinante con tus ideas renovadas, tu intención de abarcar conocimientos, alcanzar la sabiduría. No tienes alma de líder, por lo tanto lo dejarás mandar y dirigir mientras no cometa una acción que va en contra de tus convicciones u olvide de informarte para saber tu opinión. En caso de que lo haga, le responderás con la indiferencia más sincera: estás reflexionando sobre la ofensa infringida a tu dignidad.
Cuando te pregunte qué te sucede, no dudarás en confesarle que tus puntos de vistas son válidos. Tal vez le reserves la primacía en cuanto al poder pero siempre que respete tu temperamento. Odias ofenderlo, a él o a los otros y puedes dar con extrema generosidad, siempre que no abusen de tu generosidad y comprensión, porque entonces te vas una semana de vacaciones con una amiga o directamente sola para despejarte, aunque el hombre Aries corra a buscarte al otro día para pedirte disculpas. Tú siempre disculpas y olvidas pero lo vas habituando a tener en cuenta los pensamientos de los otros, empezando por el tuyo propio. Están destinados a complementarse y a enriquecerse mutuamente.