Hombre Aries Mujer Capricornio

El hombre Aries tiene un aspecto triunfador, lo que se expresa en su andar y en sus movimientos, pero, en general, no logra grandes cuentas bancarias. Tú eres la que te mantienes más a la sombra, pero no te detienes hasta llegar a la cima de tus proyectos. Lo importante, desde el primer momento, será que no compitan entre sí. El Camero te convencerá de que eres una mujer deseable y te colocará en un pedestal, con lo que te alejará de tu timidez e inseguridad. Igual no podrá hacerte suya del todo sin pasar por un escollo. tu familia. Su aprobación de este hombre, por muy enamorada que estés, dependerá de la aprobación de tus padres.
De no ser así, te quedarás al lado de tus progenitores, tomándolo como un deber, aun con el sacrificio de tu amor. Si él piensa con inteligencia, le convendrá buscar una casa amplia y llevarse a vivir a tus padres a su lado. De lo contrario, le resultará difícil hacerle el amor a una mujer perseguida por la culpa y el remordimiento. Saturno, tu planeta regente, te obliga a ocultar con una máscara de serenidad las pasiones que te torturan. Incluso ha llegado a convencerte que jamás te dejes llevar por tus sentidos.
El hombre Aries, que es valiente, arrancará dulcemente la máscara de distancia con que te recubres para dejar al descubierto tus más escondidas pasiones. Además, si utilizas siempre tu máscara protectora, puedes destruir la confianza del ariano en su capacidad como amante. Pero en general, en los momentos íntimos, él tendrá la perspicacia de comprender que tus deseos secretos son fogosos y apasionados, y logrará que le retribuyas los abrazos y caricias que te prodigue. Ejercítate constantemente en estos actos de autenticidad para lograr ser una mujer satisfecha de ti misma; en caso ingenioso, le harás una propuesta que puede dejarlo mudo: “¿Nos vamos a vivir juntos?”. Pero se recuperará rápido y te responderá afirmativamente. Siempre les resultará fácil hablar de sus desacuerdos y comunicarse sus respectivos sentimientos porque se conocieron espiritualmente antes de darse el primer abrazo.
Tú, a pesar de que tu nombre simbólico es la Aguadora, tienes, como ya dijimos, la esencia del Aire, por tus contradicciones, pero encontrarás en Aries una extraña y maravillosa fusión sexual. Te sentirás atraída por la vehemencia de su deseo y buscarás la mutua satisfacción. Te sentirás cómoda a su lado, porque no es agresivo y su cercanía te brinda sosiego.
Ambos saben, de manera instintiva y con precisión, lo que el otro hace y piensa, lo que no les produce momentos desagradables, porque se muestran favorables y fieles en todo momento. Los dos son actores portentosos y a veces hacen drama por fantasías que “suponen”, pero jamás creen con sinceridad. Es así como se producen sufrimientos innecesarios, por jugar a representar una obra de teatro que terminan creyendo que es verdad. Sin pronunciar una sola palabra, los dos sabrán cuándo ha llegado la hora del amor íntimo que los envuelva y apacigüe. Si él logra decirte o expresarte cuánto te necesita, tú reaccionarás como una flor ante la lluvia.