Hombre Aries Mujer Escorpio

Es la venganza soterrada, más que la respuesta inmediata, lo que generará tensiones entre ustedes. Si bien es un hombre que puede disculpar con facilidad los estallidos, porque también forman parte de su personalidad, lo pone fuera de sí que una mujer espere el momento justo para la represalia. Y sabemos que tú eres capaz de arrojarle a la basura sin darte cuenta sus gemelos favoritos, regalo de su abuelo, porque se atrevió a decirte que debías cambiar de peinado. Cuando quiere enfrentarte, lleno de furor, tú estás absolutamente desconectada del asunto y recibirás con indiferencia sus reproches.
Lo que lo indigna es tu sigilo y tu total falta de capacidad de ponerte en su lugar con respecto al daño con que devolviste una observación que él considera inocente. Aquí, el hombre Aries puede convertirse en un ser agresivo, frenético, iracundo, tratando de lograr la victoria dando un golpe en la zona señalada: tu corazón.
Te diría que no te arriesgaras tanto, porque corres el peligro de perderlo. Es difícil pedirle a un hombre Aries que se resigne a perder cuando tú te sientes ofendida, pero es posible que lo haga recordando tu lealtad, tu entrega total a él con exclusión de cualquier otra persona o ambición, tu valentía para derribar al primero que intente poner una sombra al amor que sienten y tu inclinación a protegerlo contra los sufrimientos que pueden ocasionarle los de afuera.
El hombre de Aries necesita que lo amen como lo haces tú: a todo o nada. Trata de no sorprenderlo cuando reacciones con la ira que te desata Plutón, tu regente: es difícil admitir que una mujercita tierna y hasta tímida pueda transformarse en una enemiga portentosa. Tú eres la única capaz de serenarlo y de hacerle ver los defectos que le dicta Marte: el egoísmo, el atolondramiento y las respuestas impulsivas. Como lo amas, le irás enseñando a tener tu penetración y tu cautela.
La atracción sexual con este hombre será instantánea y portentosa y hasta puede tratarse de un logro permanente de satisfacción mutua.
Tú sosegarás tu soberbia ante la dulce mezcla de amor y sexo con que te homenajeará y él alcanzará en ti su ideal. Le permitirás que sea el conquistador de tu físico y el movilizador de tu sensualidad, saliendo a su encuentro con tu buena dosis de capacidad erótica. Aries se sentirá en la gloria porque siempre ha buscado una mujer auténtica y activa, que lo subyugue sin dominarlo. No tendrán dudas de cuál es el hombre y cuál es la mujer en el lecho matrimonial. Si hay algo que no puedes perdonar es que no te amen debidamente, dentro o fuera del dormitorio. Cuídate, en lo posible, si él te ofendió sin querer, de vengarte rehuyendo la unión sexual.
Sólo lograrás convertirlo en un amante algo impotente, distante y egoísta. Nada peor que lastimar a un Aries en su dominio sobre la pasión física. Mientras que prefieres penetrar en lo desconocido para saber y después guardar el secreto, el hombre de Aries arremete con valentía para descubrir la verdad y después necesita compartirla. Es ahí donde sentirás que exagera, precisamente cuando expresa sus sentimientos de amor o de dolor, pero debes tener clemencia. Es un hombre sincero y a ti te gusta que te lo confiese todo.