Hombre Aries Mujer Géminis

Los une el ingenio, el talento y las causas nobles. Juntos, realizarán fabulosas hazañas. No se relacionan a través de un enlace maduro sino como jóvenes unidos por la naturalidad, cualquiera sea la edad que tengan. Ambos se fascinan mutuamente pero, en general, serás tú, con la mente aguzada de Mercurio, tu regente, la que adivina primero si lo que le ofrecen es realidad o fantasía. Aunque se interrumpen continuamente, no se sienten resentidos. En algún momento, Aries te acusará de fantasear demasiado y de no concretar. Es ahí donde tu lengua cáustica puede lastimar el ego ultrasensible de Aries, y estallará una batalla feroz, con chispas de Géminis avivando la cólera de Marte. Pero jamás terminarán peleados porque tienen una base de excelente entendimiento.
Si logras, a pesar de la dualidad de tu signo, comenzar la relación con cimientos sólidos, llegarán a una unión portentosa: una suma de arco iris, mariposas y campos verdes. Los une la paciencia y la maravillosa imaginación que los lleva a buscar el País de las Maravillas y la Fuente de la Juventud. Tienen más posibilidades de alcanzar sus metas juntos que separados porque, tomados de la mano, tienen la fuerza de una potencia. El Carnero nunca comprenderá tus nostalgias por amores pasados, cuando él puede hacerlo todo mejor que todos ellos juntos. Un obstáculo lo puede constituir la inestabilidad.
No olvides que Aries tiene energía, pero no perseverancia para los trabajos que inicia. Y tú sabes que la fuerza de voluntad y la fiabilidad no son tus mayores virtudes. Es así como, apenas se descuiden, pueden encontrarse ante fuegos fatuos que se apagarán con la pereza y el hastío. Para trabajar juntos, forman un gran equipo porque el ariano no pretenderá verte limpiar la chimenea, lavar los platos ni fregar todo el día: más bien buscará tu opinión con respecto a sus negocios. Además, él te siente más segura si estás a su lado todo el día.
Tienes que ser menos coqueta y seductora con los hombres, aunque tu flirteo sea inofensivo porque los celos de Aries pueden despertarse y generar escándalos marcianos. Les gustan las mismas carreras y profesiones, por lo tanto podrán compartir una actividad que los excite a ambos. Mantendrán muy buen diálogo, con toques de ingenio y humor, pero si te vuelves muy sarcástica, puedes desencadenar una guerra que les dejará, a ambos, profundas heridas. Por suerte, no son rencorosos. Deja de imaginar todo el tiempo que una persona te odia, por la influencia del imprevisible Mercurio.
Recurres a tu hombre, y la furia de Aries genera batallas campales. Claro, después reflexionas, le cuentas la verdad sin apasionamientos y él no se enoja porque adora tu sinceridad. Pero con tu elemento Aire no alimentes su Fuego. Sexualmente, tú lo seguirás hasta los Jardines del Edén y le brindarás variantes como para que se sienta hechizado toda la vida. Sabe que tú puedes transformarte en Mata Hari o Cleopatra y eres, de acuerdo a sus sueños, el paradigma de la mujer sensual por excelencia.