Hombre Aries Mujer Leo

Después de los primeros instantes de atracción mutua, Aries te irá dando sus opiniones, a ti, que pareces una gatita miedosa, pero eres una Leona imponente. De buenas maneras, te aconsejará que luzcas pendientes menos llamativos, tonos pálidos y más discreción al demostrar, en público, tus emociones. Si lo amas, no te ofendas. Hazle caso por un tiempo, hasta que termine encandilado por tu lucidez, tu brillo natural y tu desparpajo, que te vuelve distinta a las demás.
Averiguará sobre tu pasado amoroso, esperando que le digas que fue un fiasco. Si le confiesas que nadie te ató a una cama para poseerte, sino que lo hiciste con buena voluntad y placer, tu sinceridad lo postrará, aunque disimule. Si es un Aries maduro terminará obviando los celos retrospectivos, no así los presentes y futuros. Es mejor que no lo utilices para las confidencias de tu pasado sentimental.
No olvides que Fuego con Fuego es un incendio pero ustedes se turnarán para provocarlo y vivir el paraíso de la reconciliación. Recuerda que si derrochas el dinero, según tu costumbre, ni lo notará, y hasta te apoyará en el más descabellado de los planes. Por favor, ten en cuenta que el mañana existe y que tienen que ahorrar y hacer planes para cuando sean mayores de edad. Juntos son un peligro: pueden terminar en la gloria o en la indigencia.
A pesar de tu soberbia, te llevas bien con Aries porque nunca daña tu dignidad. Está convencido de que debes vivir de acuerdo a tu majestuosidad y te tolera lo que a ninguna otra porque…eres tan parecida a él! Desde el punto de vista sexual se llevan de maravillas. Su mutua necesidad de afecto y ternura disminuye sus instintos de hacer el amor con pasión descontrolada. Son amantes sin dejar de ser idealistas. Se imaginan ser los protagonistas de grandes pasiones, en realidad, están convencidos de que viven una de las mejores.
Trata de que no encuentre el recuerdo o la carta de un viejo amor porque se pondrá furioso como si te hubiera sorprendido en pleno acto de infidelidad. El comprobar que no fue tu primer hombre perjudicará por un tiempo la armonía sexual, pero tu magnetismo tendrá más poder que sus celos. En las fiestas es lo suficientemente distraído como para dejarse halagar por otras mujeres en tu presencia. Allí es donde puedes transformarte en una leona agresiva, aunque sea por unos segundos. A solas, estallará una batalla campal. Adviértele sobre estas intolerancias tuyas que él puede controlar con una conducta menos ostentosa. Se reconciliarán y él te confesará una vez más cuánto te ama y necesita. Y se dirán mutuamente lo superficiales que resultan las demás personas después de haber experimentado la profundidad de su amor.
Confían el uno en el otro más que en nadie porque son, especialmente, amigos. El Carnero impulsivo e impetuoso encontrará un cálido nido en el espíritu de la Leona y la Leona se encontrará con la posesión total de un ser, algo que este hombre de Aries jamás concedió a nadie, hasta que te conoció.