Los hombres Aries del primer decanato y la profesión

Al verse dotado por la naturaleza de muchos recursos energéticos y al tener, pues, necesidad de exteriorizarse en sus actitudes motivadoras, este hombre de carácter entusiasta, suscita la simpatía de los demás, al igual que provoca los acontecimientos.
Por eso, inmediatamente se le aprecia por su franqueza, fogosidad, pasión y valor, o por todas sus cualidades, de las que a veces abusa o no hace buen uso, molestan, perturban y atormentan a las personas con quienes se relaciona o frecuenta en el marco de sus actividades.
Es cierto que a menudo carece de matices o de sutileza, que impone sus opiniones y sus impulsos sin reflexionar bien sobre sus consecuencias, ni sobre las reacciones de los demás.
Normalmente va demasiado deprisa y demasiado lejos, y así queda atrapado en las redes de malentendidos que él mismo posiblemente ha tejido. Pero, por otro lado, no tiene malicia ni segundas intenciones. Sus impulsos son espontáneos y se puede confiar en él.