Los hombres Aries del segundo decanato y la profesión

Se trata de un hombre agradable y brillante, al que le gusta el riesgo y el poder.
Estará muy incómodo, pues, en una situación de subordinación o dependencia demasiado flagrante, puesto que necesita poder actuar según su voluntad, tener un margen de maniobra y estar en una posición donde se le deja tomar iniciativas. En el fondo, incluso aspira a ejercer cierta influencia personal en el medio en que se mueve o en el sector de actividades que elige.
Nunca toma la precaución de averiguar las necesidades, deseos, aspiraciones o ambiciones de los demás, se apresura en llevar las riendas y afirmarse en un papel de jefe, dirigente o guía, lo que puede chocar o herir a algunas personas, que se sienten recelosas ante dicha actitud.
No hay nada maquiavélico ni calculado en su actitud; puesto que lo hace de una forma que la necesidad de tener una idea, actuar, reaccionar e intervenir, le resulta obvia y se ocupa de ella sin preguntarse si tiene derecho o no a hacerlo.