El Caballo

signo Caballo

Paul McCartney es del signo Caballo.


Las personas nacidas en el año del Caballo suelen ser bellas y elegantes. Saben vestirse con distinción y sobresalen en las reuniones de sociedad. Poseen una memoria excepcional y esto, sumado a sus esfuerzos, les da una amplia cultura.

El Caballo es nervioso e impulsivo. Actúa arrastrado por las circunstancias del momento y a causa de ello suele cometer graves errores. El Caballo es el peor enemigo de sí mismo.

Se enfada con gran facilidad, pero también los enojos se le pasan rápidamente. Posee un temperamento sanguíneo. El Caballo se interesa por todo lo que sucede a su alrededor, aunque a veces de un modo anárquico, corriendo tras el primer estímulo que aparece.

El Caballo ha gozado de general estima entre los pueblos de Oriente, Los chinos consideraban que él representaba la velocidad y la perseverancia. La velocidad del Caballo ha sido siempre elogiada y a causa de ello se le ha comparado con el sol, que recorre la Tierra todos los días. En las religiones primitivas se solía sacrificar caballos en los cultos solares.

Admirado y adorado, el Caballo ha sido valorado por su sensibilidad, su inteligencia y su fuerza, así como por su lealtad hacia el hombre. Las personas nacidas en el año del Caballo elogian sin egoísmo a sus semejantes y tienen un espíritu generoso. Por lo general son muy populares y tienen gran facilidad para hacer amigos.

Las personas nacidas en el año del Caballo suelen tener talento para diversas actividades y destacan especialmente en aquellas que requieren destreza manual. Suelen sobresalir en las profesiones relacionadas con la moda y en general con la fabricación o venta de objetos de lujo.

A pesar de su fuerza y vitalidad, el Caballo se desmoraliza con facilidad. De este modo, cualquier pequeño fracaso se convierte en una tragedia. En estos casos el Caballo es capaz de llegar a cualquier extremo y es conveniente que sus amigos no le dejen solo.

Dadas sus características, a las personas nacidas en el año del Caballo no les conviene vivir solas. Lo más conveniente es que sólo dejen la casa paterna para casarse y formar su propia familia. Sólo acompañados por otras personas, el Caballo puede lograr el equilibrio que necesita para vivir con normalidad.

Otro consejo para las personas Caballo: deben dominar su tendencia a dedicarse a varios asuntos a la vez, pues esto les hace dispersar sus energías. Han de esforzarse por no responder a los estímulos que les incitan a correr hacia distintos puntos y han de concentrarse en su tarea hasta que la hayan terminado.

En materia afectiva, el Caballo es apasionado y, por lo tanto, infiel. Cada aventura es la gran pasión de su vida y es capaz de dejarlo todo para correr tras la mujer o el hombre que acaba de conocer. El Caballo ama la variedad y es voluble por naturaleza. No obstante, aprecia la vida hogareña y ‘e gusta tener un lugar agradable y cálido al cual retornar al cabo de su aventura.