El zodíaco y las piedras preciosas

La famosa piedra de la suerte, por anticuada que esté en el espíritu de muchos de nosotros, es cuanto menos un objeto de curiosidad. En ciertas publicaciones dudosas, veréis una publicidad —falaz a menudo— que vende las virtudes protectoras y bienhechoras de tal o cual piedra milagrosa, respaldadas por testimonios. Es cierto que, como vivimos en un mundo de una gran inseguridad y al tener necesidad de consuelo moral o afectivo, cada vez más gente afirma que, al fin y al cabo, si la piedra en cuestión no nos hace ningún bien, tampoco puede hacernos ningún mal. Nuestros antepasados, en el fondo más pragmáticos que nosotros, atribuyeron un carácter mágico y sagrado a ciertas piedras con virtudes terapéuticas evidentes para ellos.
Fueron sobre todo los sacerdotes babilonios y caldeos de Mesopotamia quienes establecieron analogías entre las piedras, los signos del zodíaco y los astros. Pero su propósito no era el de entregarse al juego intelectual de las analogías ni engañar al prójimo, al atribuir a las piedras cualidades o propiedades totalmente imaginarias para hacer un comercio lucrativo; se comportaron así después de largas observaciones atentas y metódicas. Estudiaron escrupulosamente las cualidades de cada piedra y el uso que podían hacer a título preventivo o terapéutico y, en un afán clasificador y de utilidad pública, por decirlo así, realizaron un zodíaco de las piedras. Lo hemos reconstruido, remarcando las razones que llevaron a los antiguos a atribuir tal piedra a un signo en lugar de a otro, permaneciendo así fieles al gran principio del sistema analógico que preside la estructura del zodíaco.

Aries

A este signo se le atribuye la amatista, que tiene un color violeta debido a que su cristal de cuarzo está coloreado por el óxido de hierro. Su nombre de origen griego significa literalmente «no se embriaga» o «no está ebria». Sus virtudes fisiológicas son supuestamente las de curar a los alcohólicos o preservar a los bebedores de la embriaguez. Según los antiguos, curaba los problemas oculares y los dolores de cabeza y favorecía el buen equilibrio moral y energético.

Tauro

El ágata, una variedad de calcedonia constituida por venas de cuarzo y de ópalo en zonas concéntricas, es generalmente blanca, pulida y brillante, tal vez negra, con vetas blancas. En analogía con el signo de Tauro, favorece la prosperidad, la fertilidad, las cosechas abundantes y la longevidad. Sus virtudes terapéuticas son famosas por reforzar las cuerdas vocales y curar los dolores de garganta.

Géminis

Su piedra, el berilo, cuyo nombre en griego significa «brillante», tiene el aspecto de una gema transparente de colores variados, como son los colores de la floración de primavera con la que el signo está en correspondencia. Por otro lado, se la asocia a la inteligencia y a la habilidad intelectual y manual, y se utiliza en cris-talomancia para favorecer la meditación, la concentración o la videncia.

Cáncer

Su piedra es la esmeralda, cuya raíz etimológica tiene origen sánscrito (samardka). A menudo es de color verdemar, pero también amarillo-verdoso o amarillo. No es de extrañar que sus virtudes sean las de la eterna juventud, pero también las de la esperanza y la fertilidad. Ciertas personas creen que confiere poder de inmortalidad a quienes la llevan. Cáncer también está en analogía con el ópalo, cuyo étimo viene del hindú upala y significa «piedra noble».

Leo

El rubí, cuyo nombre en latín significa «rojo, rojizo», es una piedra roja de la familia de los corindones, a la que pertenece también el zafiro. Como simboliza la felicidad y se la considera la más bella de las piedras preciosas creadas por Dios, se ha hecho de él un atributo del signo de Leo. Pero también es a causa de sus supuestas virtudes, como procurar alegría, éxito y riqueza, y representar el valor, la fuerza de ánimo y la lealtad.

Virgo

Su piedra, el jaspe, cuyo nombre es de origen semítico, es una calcedonia de color variado. Anteriormente se creía que tenía poder de animar el espíritu, de reconfortar y hacer que el individuo triunfase en toda ocasión. Además de calmar los nervios, favorece los partos.

Libra

El diamante, la más preciosa de las piedras, es un cristal de carbono puro, cuyo nombre significa literalmente atraviesa el hierro más duro. Evidentemente debe a su gran pureza la asociación con el signo de Libra, pero también porque es el símbolo de la perfección y del equilibrio inamovible. Además, los sacerdotes caldeos lo empleaban para hacer justicia. Por último, favorece la armonía de los sentimientos y preserva la inocencia.

Escorpio

El topacio es originario de una isla del mar Rojo, de la que recibe su nombre y de la que cuenta la leyenda que estaba sumida día y noche en la niebla y era poblada exclusivamente por serpientes. De color amarillo o amarillo verdoso, suscitó en otro tiempo las pasiones y los sentimientos extremos, la fe y el ardor, poseía virtudes regenerativas y podía revelar la traición y la mentira; por lo menos, eso decían.

Sagitario

El granate, que recibe su nombre de «grano» y «semilla», es una piedra fina de silicato natural de color rojo. Se considera símbolo de la sinceridad, de la buena fe, de la franqueza y de la fidelidad. Se dice que suscita optimismo y buen humor, honestidad y felicidad, y que atrae los honores. Sagitario también está en relación con el carbunclo, una variedad rojo oscura de corindón.

Capricornio

El ónice, cuyo nombre significaba antiguamente «uña» o «garra», es una variedad de ágata de colores variados, o también blanco o negro. Tenía muy mala reputación, pues se creía que provocaba pesimismo, tristeza y soledad. Pero se le atribuía también la virtud de liberar de conflictos, de dramas y desgracias, de hacer a quien lo portaba paciente y sabio.

Acuario

El zafiro recibe su nombre de una raíz semítica que significa sencillamente piedra azul. Es también una especie de corindón. Es un símbolo de verdad última o suprema y de justicia inmanente. Favorece el altruismo y la generosidad, estimula la imaginación y la curiosidad y atrae la simpatía y numerosas amistades.

Piscis

La crisolita, verde claro, es una variedad de peridoto o silicato natural de hierro y magnesio. Está asociada al Sol y simboliza el poderío, la riqueza y el triunfo. Sin embargo, es la piedra que se atribuye al signo de Piscis, pues posee propiedades calmantes de la emotividad, de los locos y de los enfermos. Además, estimula los dones de premonición. Piscis también está en relación con la aguamarina, mineral de color similar.