Júpiter en Acuario

Aunque la expansividad natural del individuo está algo contenida, subrayada por la presencia de Saturno, el primer regente de Acuario, su alegría de vivir no está menos revitalizada por la presencia de Urano, el segundo regente de este signo. Podemos decir que su arte de aprovechar los placeres de la vida beneficia la capacidad de concentración de Saturno -y así no se pierde jamás-, pero también de la dinámica, de la movilidad y del oportunismo de Urano.
De ahí que, si el individuo afectado por esta configuración posee un gran poder de adaptación que le permite disfrutar del instante, de la felicidad del momento, en cierta manera, no es por ello menos consciente de sus deseos y sus alegrías. Y si resulta necesario, es capaz de distanciarse, de ejercer el dominio.
Es así cómo experimenta y manifiesta su voluntad de desarrollarse con toda independencia. Como puede ser rebelde a cualquier contrariedad, hace gala de un individualismo a ultranza, se niega a integrarse.
Palabras clave: capacidad de expansión dinámica, oportunismo, habilidad diplomática, fuerza de persuasión, facultad de adaptación y de abstracción, carácter rebelde, utópico, atraído por la ilegalidad.

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