Júpiter en Aries

El ardor y el entusiasmo inherentes a este primer signo de la primavera, donde toda la naturaleza mira hacia el futuro en un mismo impulso, donde todo aspira a salir a la luz y nacer, se convierten aquí en calor expansivo. De manera que si peca de impaciencia, si le falta astucia y discernimiento, ya que arde en deseos de vivir la vida bajo todas sus formas y obtener satisfacción tan deprisa como sea posible, el individuo en cuestión da siempre testimonio de una vitalidad ardiente y apasionada, decididamente optimista. Sus cualidades residen en su franqueza, su naturaleza directa y leal, su comportamiento sin rodeos, a veces un poco pesado o sin matices ni tacto. Tiende a adoptar una actitud moralista y paternalista, a veces autoritaria, para compensar sus excesos o intemperancias.
Palabras clave: capacidad de expansión emprendedora, entusiasta, activo, impaciente, vitalidad ardiente y apasionada, invasor, alegría física de vivir, comportamiento paternalista, autoritarismo, excesos, deseos violentos, falta de matiz, carácter extrovertido.

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