Júpiter en Cáncer

En esta configuración, estamos ante un individuo que, para realizarse plenamente, debe poder entregarse a sus cualidades sensibles, a su dulzura, a su sensualidad, pero también a su imaginación, sus sueños y que, a la vez, tiene necesidad de protección.
Quién tenga a Júpiter en Cáncer será un ser que da mucha importancia a la comodidad, y de ahí que pueda tender a la pereza, o incluso la pasividad.
Sin embargo, posee un sutil poder de persuasión que le permite siempre obtener de los demás lo que quiere, o lo que él necesita para vivir en condiciones agradables y seguras. Gracias a su encanto, su sutileza, su delicadeza y su refinamiento, convence a su entorno para procurarse el confort, los placeres y las alegrías que desea. Sin embargo, no está protegido contra las profundas crisis de melancolía, de angustias irracionales, ni compensaciones bulímicas.
Palabras clave: capacidad de expansión sensible, sutil, delicado, extremo refinamiento, hábil fuerza de persuasión, necesidad de confort, imaginación errabunda, tendencia a hacerse ilusiones, crisis compensatorias de melancolía, de bulimia o de pereza.

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