Júpiter

Si quisiéramos realizar un retrato de un jupiteriano -es decir, el nativo cuya personalidad presenta muchas analogías con Júpiter, que rige su carta astral-, el ejemplo más evidente sería el de aquel campesino que mantiene y hace prosperar su granja, hasta el día en que se queda en cama durante varias semanas, para sobreponerse de sus esfuerzos y poder disfrutar plenamente de los bienes obtenidos. Los astrólogos han visto siempre en Júpiter un astro benefactor, que favorece la expansión de la personalidad y la plenitud del ser.

Júpiter en la Carta Astral

Gracias a la posición de Júpiter en la carta astral entendemos cómo un individuo puede integrarse con felicidad en la vida.
Así sabemos cómo su voluntad (el Sol) puede imponerse y brillar con facilidad, su sensibilidad (la Luna) manifestarse libre y espontáneamente, su inteligencia (Mercurio) desarrollarse, sus sentimientos y motivaciones (Venus) revelarse y expandirse, su poder de acción (Marte) dar lo mejor de sí mismo. En otras palabras, Júpiter estimula y favorece la expresión natural de los astros que lo preceden en la jerarquía del zodíaco, sintetizando de alguna manera las cualidades propias de ellos. Júpiter es generoso, pródigo y prolífico, o al menos revela estas cualidades cuando se encuentra en una buena posición en una carta astral.
La proliferación y multiplicación son propias de Júpiter.
Siempre exagera, a priori, por el bien de los demás, pero a veces, ciertamente, sobrepasa los límites.
Revela así una prodigalidad desconsiderada, laxitud, pereza, ingenuidad, o bien subraya de manera excesiva ciertas debilidades propias del individuo, indicadas por otras configuraciones presentes en su carta astral. Su naturaleza nunca puede considerarse desde un ángulo negativo; pero, a fuerza de tanto querer hacerlo bien o hacer el bien, acaba por obtener el efecto contrario.

Júpiter astrológico

Es el planeta de la felicidad, la alegría de vivir, del bienestar, del contacto optimista y eufórico con el mundo exterior. Bajo el efecto de Júpiter -es decir, según su posición en la carta astral en un signo, en las Casas y en los aspectos-, entendemos cómo la persona se abre al mundo y a la vida al igual que una flor, se expande, se abandona.
De entrada, Júpiter inclina a la bondad, la prosperidad, al prestigio, la generosidad, la paz, al consuelo moral, material y afectivo, a la vida y a la felicidad.
A partir de ahí, hay que fijarse atentamente en el signo que ocupa y el regente del signo en cuestión. En efecto, Júpiter siempre es expansivo, lo que hace es difundir las cualidades del signo en el que se encuentra. Por ejemplo, un Júpiter en Aries exalta el temperamento naturalmente entusiasta, activo, enérgico del nativo de este signo, hasta casi convertirlo en obcecado, agitado o violento. La combinación Júpiter-Marte (regente de Aries) puede, en efecto, provocar estas obcecaciones, agitación o violencia en esta persona. Júpiter nos informa además del estilo de vida que escoge un individuo, su manera de expresarse verbalmente, su comportamiento afectivo, etc. Por ejemplo, Júpiter en Cáncer revela a un individuo dotado de una elocuencia sugestiva y persuasiva, con un cierto gusto por los giros poéticos, un comportamiento afectivo impregnado de dulzura y ligeramente infantil. En este caso, son ciertamente las cualidades de la Luna (regente de Cáncer) las que se manifiestan. Por otro lado, Júpiter en Capricornio indica más bien una elocución mesurada, un gran poder de convicción y un comportamiento afectivo sensato, serio o sin manifestaciones gratuitas. Son los principios de Saturno (regente de Capricornio) los que se manifiestan. Finalmente, Júpiter también es el planeta del éxito, el prestigio, los honores posibles. En efecto, todos los matices que hemos añadido a sus cualidades naturales no ponen en duda su aspecto de bienhechor y benéfico, ya que, aunque Júpiter empuja a veces a los excesos o exageraciones, gracias a él, sea cual sea su posición en la carta astral, todo se arregla y gira en favor del individuo de que se trate. Júpiter está relacionado con las funciones del hígado, las glándulas suprarrenales y la circulación arterial.

Júpiter astronómico

Es el sexto y mayor planeta del sistema solar. Está situado a una distancia del Sol de entre 740 y 816 millones de kilómetros, según su órbita. Su período de rotación sideral es de 9 horas y 55 minutos, mientras que su período de revolución sideral es de 11 años y 315 días exactamente. En su superficie sólo se puede ver una atmósfera densa, compacta, accidentada y coloreada, compuesta esencialmente de hidrógeno, pero también un poco de helio, metano y amoníaco.