La Luna en Virgo

Presente en el segundo domicilio de Mercurio, la Luna ya no se dispersa, sino todo lo contrario, se fija en los detalles prácticos de la vida material.
Revela en el individuo una sensibilidad concentrada o encerrada en el presente inmediato, que le prohibe a priori cualquier forma de entrega. Sin embargo, mientras tiñe su carácter de cierta reserva o timidez no fingidas, tampoco esconde una naturaleza muy refinada, siempre en busca del no va más, o, a la inversa, practica un desapego razonado y justificado de todo lo que se vuelve débil o dependiente por culpa de la sensibilidad.
La mujer con la Luna en Virgo no puede vivir su feminidad serenamente, sin que intervenga un sentimiento de culpa que la hace servicial, entregada hasta la abnegación, pero también perfeccionista y puntillosa. Siempre teme decepcionar y decepcionarse. Es mucho más sentimental de lo que aparenta.
Palabras clave: sensibilidad introvertida, reserva, detallismo, modestia, imaginación práctica, inquietud, hipocondría, sentido crítico.

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