La Luna

Mientras que el Sol alumbra el signo en el cual se encuentra en el instante del nacimiento de un individuo, la Luna revela, en el signo que atraviesa, de qué manera y con qué criterios alumbrará las zonas oscuras de la consciencia de la persona en cuestión; pues el instante del día o de la noche y, sobre todo, la cara visible y la oculta de la Luna nos conducen hasta una zona luminosa u otra oscura. La situación de la Luna en la carta astral tiene mucha importancia debido a la velocidad de su movimiento en el zodíaco.
Los antiguos lo entendieron tan bien, que los árabes, los hindúes y los chinos elaboraron un calendario zodiacal lunar dividido en 28 mansiones, cada una de las cuales correspondía a una de las 28 fases clásicas de la Luna durante su ciclo mensual alrededor de la Tierra.

La luna en la Carta Astral

Según su posición, la Luna revela la naturaleza y la expresión de la sensibilidad. Los cinco sentidos son los instrumentos que cada persona utiliza para percibir la realidad exterior. Así, la Luna señala qué sentido es el privilegiado. Una Luna ubicada en el signo de Aries, por ejemplo, revela una fuerte sensibilidad de la vista que puede, en casos extremos, llevar a la ceguera —tanto en sentido propio como figurado- o hacer del individuo un visionario, un iluminado, capaz de inspiraciones geniales. Aún en Aries, la Luna revela una exaltación cerebral que puede inducir a la ansiedad y la impaciencia, pero también al entusiasmo y la espontaneidad. Metafóricamente, se puede decir que el ser cuya Luna natal se sitúa en Aries tiene «la cabeza en la Luna». La posición de la Luna en la carta astral permite también la lectura de datos de la infancia. Sin embargo, la conclusión no es Luna = niñez. Su posición informa incluso sobre el período de recién nacido de un individuo, durante el cual los sentidos están exaltados y la sensibilidad es primaria y primordial, se encuentra en estado puro. Por tanto, nos informa cómo vivió la niñez y como percibió el mundo exterior; nos proporciona datos sobre su madre, a través de la que experimentó sensaciones anteriores a las suyas. La Luna nos muestra el ser receptivo, dependiente y víctima de las influencias del mundo exterior, sin las cuales la conciencia no podría despertar, y nos informa sobre su adaptación y las formas de expresión que éste adopta.

Identidad astrológica de la Luna

La Luna revela las cualidades sensibles de una persona, su parte femenina, así sea hombre o mujer, e informa sobre la naturaleza de las relaciones que se mantienen con ésta. Es la madre, la esposa, la hermana, la amiga, la hija. Revela las vivencias pasadas, la nostalgia de la niñez, los comportamientos infantiles, la dulzura y la ternura de un individuo, sus sueños, su intuición. En la carta astral de una mujer, la ubicación de la Luna es primordial, ya que in-forma sobre el arte y la manera que tiene de vivir, bien o mal, su femineidad. En la carta astral de un hombre, la Luna informa sobre la naturaleza, la expresión y, en algunos casos, la personalidad de la mujer que busca, sobre su parte femenina y su forma de integrarla en su personalidad. La Luna rige el sistema linfático, el gran simpático, las glándulas y las funciones digestivas; puede favorecer o frenar el flujo sanguíneo. El pecho y el útero de la mujer son también regidos por la Luna. A un nacimiento en luna creciente le corresponde un temperamento más vivo, un sistema inmunitario más resistente y unos recursos vitales más ricos, que los propios de uno en luna menguante.

Identidad astronómica de la Luna

La Luna no es un planeta. Es el satélite de la Tierra, alrededor de la cual gira a una distancia de 356.410 kilómetros, cuando está más cerca (perigeo) y de 406.740 kilómetros, cuando está más lejos (apogeo). El intervalo de tiempo entre dos pasos de la Luna por el punto vernal, llamado revolución trópica, tiene exactamente una duración de 27 días, 7 horas, 43 minutos y 4,7 segundos. Las fases de la Luna son: luna nueva, cuarto creciente, luna llena y cuarto menguante. La luna nueva está ubicada entre el Sol y la Tierra, su cara oculta está orientada hacia esta última, mientras que en luna llena la Tierra está situada entre el Sol y la Luna, y la totalidad del disco lunar se puede ver desde la Tierra. Según el análisis del polvo lunar puede deducirse que este satélite tiene una edad aproximada de cinco mil millones de años.