Las Casas Astrológicas

Llamamos Casa a cada uno de los 12 sectores que dividen la esfera local -es decir, el globo terrestre representado en función de una hora y lugar geográfico determinados- a partir de los polos y del horizonte. Seis de estos sectores se encuentran siempre sobre el horizonte, los otros seis se encuentran sistemáticamente por debajo. El sistema de cálculo de estos sectores, llamados Casas, utilizado normalmente por los astrólogos de hoy se remonta a la Antigüedad. Se estableció en una época en que los astrólogos fueron pasando poco a poco de las consideraciones de orden colectivo a la preocupación por los individuos, su personalidad, destino y devenir.

Sectores terrestres y celestes

Los sectores que cortan la esfera local y se sitúan en los 360 grados del zodíaco se llaman «sectores terrestres». En efecto, como hemos visto, se establecen a partir de una hora y lugar geográfico terrestre, que permiten situar el horizonte, es decir, la línea de la salida y la puesta del sol ese día concreto y según el lugar de nacimiento. Por oposición, los signos del zodíaco son los llamados «sectores celestes», ya que obviamente están inscritos en la rueda zodiacal situada en la esfera celeste. Sin embargo, la idea de sector terrestre y sector celeste tiene un significado propio en la interpretación que debemos hacer de las posiciones de las Casas, por un lado, y los signos del zodíaco, por otro.
Así, las Casas revelan la vida existencial o material de un individuo, su integración en la vida social y su individualización. En cambio, los signos del zodíaco revelan las grandes tendencias fundamentales de la expresión natural de un ser, su personalidad y las analogías, que presenta con los elementos de la naturaleza. En efecto, los signos del zodíaco están íntimamente asociados a las estaciones y períodos del año que les corresponden. En cuanto a las Casas, representan un instante fijo en la esfera local. A partir de ahí, simplificando un
poco, podemos decir que los primeros revelan la naturaleza y la vida del ser y las segundas nos informan de su existencia en la Tierra. Los astros situados en los signos del zodíaco o las combinaciones astros/signos nos informan de la psicología profunda del ser, las bases de su personalidad. Los astros que se encuentran en las Casas o en combinaciones astro/Casa indican cómo se manifiesta y expresa la persona en la vida social y en su realidad material, además de mostrar características inherentes al individuo.

Los domicilios

A los sectores terrestres se les ha llamado Casas. No obstante, al principio, se les llamaba «domicilios» o «moradas», palabra esta última procedente del latín moran, que significa «tardar», «retrasar», «pararse», «retener» y que ha tomado el sentido de quedarse, permanecer, vivienda, domicilio y casa. Por otra parte, la palabra «domicilio» proviene del latín domcilium, palabra que estaba emparentada con dominan: dominar, adueñarse, dirigir, reinar. El dominus era el dueño de la casa. Ahora bien, dominari tiene su raíz etimológica en domus, que significaba «casa». Así, los 12 domicilios que hoy llamamos «Casas» forman juntos la gran casa del zodíaco. Esta se divide, pues, en 12 domicilios distintos y específicos. Con el fin de no crear confusión, les llamaremos Casas, nombre que reciben actualmente. De todas formas, para ser fieles a los grandes principios enunciados por los astrólogos antiguos subrayemos que la carta astral dividida en 12 signos del zodíaco y 12 domicilios se puede comparar a una casa -es decir, forma un todo coherente y homogéneo-, que es la casa de un ser, cuyo mapa del cielo estamos realizando y estudiando. A partir de ahí, si para entender la psicología profunda del ser en cuestión, disponemos de 12 signos del zodíaco, 12 Casas, 10 astros y 2 puntos ficticios, el eje de los Nodos lunares y la Luna negra, que podemos analizar en cada punto, uno por uno, no debemos olvidar que la interpretación de una carta astral será la síntesis de todas estas informaciones que juntas forman un todo indisociable.