Los Decanatos

Si sabes contar hasta 10 y hacer una multiplicación, cosa que no dudamos, comprenderás rápidamente lo que es un decanato. Basta recordar que el zodíaco, elaborado por los hombres de la Antigüedad, es un círculo de 360 grados, dividido en 12 signos, que abarcan 30 grados cada uno. Todos los signos están subdivididos en 3 partes iguales de 10 grados, a las que llamamos decanatos.
Así pues, hay: 12 signos x 3 partes iguales = 36 decanatos.

La utilidad de los Decanatos

Los primeros astrólogos pretendían prever los acontecimientos colectivos y los fenómenos naturales susceptibles de perturbar la armonía, el bienestar, la plenitud y la evolución de su comunidad. De hecho, para los primeros pueblos sedentarios y agrícolas era vital prevenir las plagas que siempre han azotado a la humanidad: la sequía, el hambre, las inundaciones, las epidemias, las guerras. Con este objetivo, los astrólogos comprendieron rápidamente lo mucho que les quedaba por hacer.
Tenían que ser lo más precisos posible, a la hora de revelar informaciones útiles para la protección de su comunidad. Sin embargo, si prestamos atención, nos daremos cuenta de que los peligros que inquietaban a nuestros antepasados también nos preocupan actualmente. Independientemente del progreso de la ciencia y de la tecnología, nos sentimos todavía impotentes, sobre todo como individuos, ante ciertos fenómenos naturales o movimientos colectivos.
El uso de los decanatos en el zodíaco ayuda a señalar previsiones relativamente más fiables y más precisas que las que tendríamos si éstos no existieran, pues cada uno de ellos ofrece informaciones que le son propias en un sector privilegiado del zodíaco.
Hacia los siglos III o II a.C., los astrólogos se preocuparon por adaptar los datos y las informaciones que utilizaban, con el fin de aportar una solución a las preocupaciones de la sociedad o con tal de responder a las preguntas de cualquier individuo. Para hacerlo, explotaron de la misma manera, según los mismos principios, las características originales y específicas ofrecidas por la distribución de los 36 decanatos en el interior del zodíaco. Cuando aprendas a realizar tus previsiones, comprenderás el valioso uso que podrás hacer de los decanatos. Pero, de entrada, debes descubrir las características fundamentales de cada uno de ellos tal como son presentadas en la rueda zodiacal, así como los astros que los rigen. Pues, al igual que los 12 signos del zodíaco, cada decanato tiene un planeta regente, es decir, un astro que reina en los 10 grados que lo constituyen. A partir de aquí, combinando los datos ofrecidos por la naturaleza del planeta regente de un signo con los indicados por la naturaleza del regente de cualquiera de los decanatos de ese mismo signo, obtendremos informaciones más afinadas, más sutiles, más precisas, más acertadas, sobre la posición del Sol, del ascendente, de un astro o del ángulo de una Casa situados en ese signo y en ese decanato, dentro de la carta astral de un individuo.