Marte

La doble naturaleza, luminosa y oscura, atribuida a los astros, y a Marte en particular, tiene su origen en el choque de dos antiguas culturas: la de los sumerios, procedentes del norte de lo que hoy se conoce con el nombre de Próximo Oriente, y la de los acadios, venidos del sur. Juntos formaron la civilización mesopotámica. Tal vez los sacerdotes-astrólogos de la Antigüedad vieran esta doble naturaleza como una especie de fatalidad, buena y mala a la vez, inscrita en el hombre de manera indeleble desde el principio de los tiempos. A pesar del progreso y los descubrimientos del siglo XX, no estamos todavía en condiciones de sostener con ellos tal teoría. Aun cuando ésta nos conduce a una pregunta que levanta numerosas polémicas y pasiones: ¿cómo diferenciar lo innato de lo adquirido en un individuo? ¿Cómo distinguir entre lo que le pertenece sólo a él, lo salido de la esencia misma de su ser, y lo que debe a su entorno, al contexto natural, social, cultural en que se mueve? La posición de Marte en un signo puede ayudar a responder estas preguntas.

Marte en la Carta Astral

En efecto, Marte revela la naturaleza y la expresión de la capacidad de acción y afirmación de uno mismo. Pero cuando por una u otra razón, el poder de acción de un ser es contrariado y la afirmación de sí mismo impedida o inhibida, el resultado son a menudo llamaradas de rebelión y violencia. Marte rige dos signos del zodíaco: representa el poder de acción (en Aries) o bien el instinto básico (en Escorpio). Es el que permite la afirmación de la voluntad -revelada por la posición del Sol en el signo-. También es el que otorga la sensibilidad -manifestada por la posición de la Luna- expresiva, que estimula nuestros sentidos. Por ejemplo, Marte estimula la vista en los Aries, la piel y el gusto en los Tauro, etc. Asimismo es el que hace posible la inteligencia acometedora, la palabra y la comunicación, aunque éstas sean del dominio de Mercurio. El impulso y la energía que ponen en marcha los mecanismos del pensamiento y el lenguaje provienen de Marte, o más exactamente de lo que Marte simboliza. Los sentimientos tampoco podrían exteriorizarse sin esta fuerza activa y reactiva, instintiva y subconsciente que se halla dentro de nosotros.

Ficha de identidad astrológica de Marte

En un signo, Marte implica las formas de expresión que adopta el individuo para manifestar su capacidad de acción, para afirmarse, imponer sus deseos y voluntades.
Nos obliga igualmente a una reflexión más profunda sobre la relación Sol/Luna y Venus/Marte, que son a menudo la referencia para distinguir el aspecto masculino y el aspecto femenino de todo ser.
Desde hace siglos, Marte se considera figura del guerrero, símbolo de virilidad, una representación del hombre «superior» gracias a su fuerza física. ‘Venus, al contrario, es la mujer encarnada, imagen a la vez de la tierra que nutre, pura, fértil y fecunda, y la de la bella diosa, seductora, astuta, hetaira sagrada o mujer objeto. Pero además de resultar misógina, esta interpretación tan comúnmente admitida, es totalmente esquemática y aproximativa.
El sistema astrológico nos enseña que en el interior de todos nosotros, se produce una mezcla sutil de elementos contradictorios que, en combinación, hacen posible no sólo una explicación única y definitiva, sino múltiples interpretaciones y matices. Así pues, antes de reducirlo todo a la mera potencia física del macho, tenemos que comprender lo que Marte significa: la potencia energética, el potencial de capacidad de acción que todos contenemos dentro y que sólo está esperando exteriorizarse, las fuerzas vivas que generan los movimientos y los actos, la afirmación de nuestra personalidad, de nuestra voluntad, de nuestras convicciones, de nuestras ambiciones, la expresión de nuestras motivaciones y de nuestros sentimientos.

Ficha de identidad astronómica de Marte

Marte es el cuarto planeta del sistema solar, situado entre la Tierra y Júpiter, a una distancia del Sol que varía entre 207 y 259 millones de kilómetros. Se le llama el planeta rojo, ya que desde la Tierra se le ve de este color. Un día en Marte dura 24 horas y 39 minutos. En el ecuador, la temperatura de su superficie oscila entre -35 °C y 24 °C durante el día. Por la noche, puede bajar hasta -80 °C.
Su atmósfera presenta muchas similitudes con la ionosfera terrestre. Sin embargo, la ausencia de capa de ozono que filtra los rayos ultravioletas del sol excluye la hipótesis del desarrollo de organismo vivos, similares a los que conocemos en la Tierra. Y todo ello, a pesar de las fotografías transmitidas recientemente por las sondas espaciales americanas que nos muestran capas de hielo y agua sobre el suelo marciano.