Urano

Hablando de Urano —así como de Neptuno y Plutón, los planetas siguientes en la jerarquía de los astros-, hay que clarificar ciertos puntos. En efecto, los astrólogos contemporáneos, a lo largo de sus investigaciones, han sacado conclusiones prematuras sobre el lugar que estos astros ocupan y su papel en el zodíaco. Es así como llegaron precipitadamente a la conclusión de que Urano era el regente ideal y perfecto que Acuario necesitaba, no siendo Saturno suficiente, según ellos, para regentar este signo además del de Capricornio.
Sin embargo, como ya hemos explicado otras veces, nada nos demuestra que los sacerdotes astrólogos de Mesopotamia, que establecieron la estructura del zodíaco tal como la conocemos ahora, no supieran de la existencia de Urano, Neptuno y Plutón en el cielo. De este modo, si no los incluyeron en el zodíaco no fue por negligencia, sino porque no tenían, según ellos, un papel predominante. Siete astros-dioses bastaban para regentar los 12 signos del zodíaco. Actualmente, la aportación de la psicología en el análisis, el estudio y la interpretación de una carta astral y el hecho de que contamos con tres nuevos astros, descubiertos recientemente, es decir, en 1781, 1846 y 1930 respectivamente, nos hace reflexionar sobre su lugar en el zodíaco. Ahora bien, si hemos estado experimentando las características fundamentales reveladas por el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno desde hace más de tres mil años, podemos decir que las características que conciernen a Urano, Neptuno y Plutón todavía se están estudiando. Por nuestra parte, consideramos a Urano como el astro que secunda y agudiza la regencia de Saturno en el signo Acuario. Pero también pensamos que hay ciertos toques uranianos que no podemos olvidar en la naturaleza de los nativos de Virgo, cuyo regente es Mercurio, así como en el comportamiento tanto instintivo como impulsivo, a veces, del nativo de Escorpio, cuyo primer regente es Marte y el segundo Plutón.

Urano en la carta astral

Urano revela la expresión y manifestación de la capacidad de decisión y el espíritu independiente de un ser. Una y otro están íntimamente ligados. En efecto, para adquirir cierta autonomía, el individuo tiene que tener cierta aptitud para definirse, tomar decisiones firmes, a veces bruscas. A la inversa, para estar en condiciones de escoger o tomar resoluciones que le ayudarán a marcar su originalidad, estilo y singularidad, debe demostrar un cierto espíritu independiente. La capacidad de decisión se manifiesta a menudo en forma de impulso inmediato, que permite reaccionar y actuar de manera oportuna, hacer exactamente lo que se tenía que hacer y en el momento justo.
Debemos subrayar aquí el sutil matiz que existe entre impulso, del dominio de Urano, y pulsión, del dominio de Plutón. El impulso tiene un aspecto cerebral, implica una reflexión, recurre a los reflejos de la memoria y la inteligencia. En cuanto a la pulsión, ésta es instintiva. Es la expresión o manifestación de una necesidad vital irresistible.
La pulsión es primaria, el impulso, secundario. La primera es difícilmente controlable. Es más bien inhibida o contenida, que controlada. El impulso, en cambio, puede reprimirse, dominarse y, podríamos decir, instrumentalizarse, palabra ésta que, etimológicamente, significa construir, reunir, arreglar, edificar con el pensamiento.

Identidad astrológica de Urano

Urano es el astro del impulso, del espíritu independiente, de la capacidad de decisión, de la originalidad, singularidad y libertad. Nos informa del dinamismo potencial del individuo, sobre su capacidad de aprovechar las ocasiones que se le ofrecen, su sentido de la oportunidad, sus reflejos, su habilidad manual, su facultad de innovar, inventar, su interés por las ideas, las ciencias y las técnicas modernas. Urano se asocia al sistema nervioso, los reflejos motores y el ritmo cardíaco. En efecto, todo lo que comporta ritmo, movimiento constante, cadencia, ciclos, revoluciones -en los dos sentidos de esta palabra: rotación completa de un astro o cuerpo alrededor de su eje, o bien cambio repentino, trastorno brusco- es del dominio de Urano. No olvidemos que, en la mitología griega, Urano, que representa el cielo y los astros, es el padre de Crono, el tiempo.
Ahora bien, está claro que las medidas del tiempo las ha creado el hombre observando los movimientos constantes y cíclicos de los astros alrededor de la Tierra. El tiempo ha nacido, pues, del cielo y de los astros. Aquí también, el mito auna realidad y verdad histórica.

Identidad astronómica de Urano

Desde hace poco sabemos que Urano, igual que Saturno, está rodeado por nueve anillos de materia. Situado a más de tres mil millones de kilómetros del Sol, su velocidad de rotación sideral es de 17 horas, y tarda 84 años aproximadamente en dar la vuelta al Sol. Su temperatura constante y media es de aproximadamente -220 °C.