Los hombres Cáncer del segundo decanato y el Amor

A pesar del aspecto soñador, imaginativo e influenciable de su carácter, no siempre es tan fiel y fiable como padece, pero tiene un encanto irresistible.

Es un hombre que puede revelarse pragmático y realista, tenaz y enérgico, capaz de llevar a la práctica sus ideas, edificar y construir, sobre todo en campos donde ya existen sólidos fundamentos.

En efecto, aunque de entrada se muestre más contemplativo y meditativo que activo, esta necesidad que experimenta de complicidad intelectual, de hallarse en afinidad de pensamiento, le lleva a buscar un ser por el que se hará amar de forma incondicional y del que sacará la fuerza y el valor que le faltan. No sólo sabe hacerse apreciar, sino que además no se plantea ni por un momento el no ser apreciado.

Desea que le quieran, que tengan mil delicadezas con él, que le animen y le consuelen sin cesar y siente, más que sabe, quién le ama y quién no.

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