Los hombres Cáncer del tercer decanato y la Amistad

Todavía es más sensible e incluso vulnerable y frágil que el nativo del primer decanato. Pero como sucede a menudo en nuestro mundo -donde las personas sensibles son vejadas, inhibidas, frustradas y obligadas a encerrarse en su caparazón para protegerse de la hostilidad o la maldad gratuita de algunos individuos que todavía no han comprendido que la sensibilidad no es signo de debilidad, como tampoco el poder es un signo de fuerza-, la vejación de su gran sensibilidad puede acabar volviéndolo duro y frío, pero sobre todo especialmente selectivo y exigente en la elección de sus amigos. No hace amigos fácilmente, pero una vez lo logra, éstos lo serán sin restricciones, con total confianza, de forma un poco ingenua o cándida, exactamente igual que un niño; puesto que, en términos absolutos, la amistad es para él un sentimiento que permite revivir emociones, una complicidad y una connivencia que ya conoció durante su infancia.