Los hombres Cáncer del tercer decanato y la profesión

Este hombre es un enamorado de las tradiciones, de los valores seguros y para él la vida familiar desempeña un papel primordial. Aveces se le ve inquieto sin ninguna razón, más angustiado que ansioso y, por consiguiente, con más tendencia a recogerse en sí mismo o a la introversión, que a la impaciencia o a la agitación. Sin embargo, posee un sentido práctico muy desarrollado que pone al servicio de una ambición poco aparente, pero fanática y tenaz.
Así que, a pesar de su tendencia a renunciar de entrada a cualquier forma de agresividad, su espíritu a veces soñador o muy imaginativo puede revelarse totalmente combativo, incluso competitivo, sobre todo si se trata de defender una causa o unos valores en los que cree firmemente.
Sin embargo, sus intercambios y relaciones con las personas que trata en su contexto familiar a menudo son pasionales y, por consiguiente, inestables. En efecto, adopta unas actitudes tan paternalistas, protectoras y exclusivas respecto a los demás, que pueden convertirse en agobiantes y provocar reacciones exageradas por parte de su entorno.