Hombre Capricornio Mujer Aries

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Aries y un hombre Capricornio?

Apenas veas al hombre Capricornio en una reunión, con un aire de inconfundible soledad, estarás convencida de que te está esperando para que le demuestres que la vida puede ser maravillosa. Tú no te andas con rodeos. Tu entusiasmo inicial puede verse poco estimulado por las lentas reacciones de este hombre, que parece inmune al carisma de Marte. Entonces concluirás que es altanero, distante y soberbio.
Comprenderás que no podrás ayudarlo a ver el sol con todo lo ocupado que está con su carrera, su familia, incluidas sus abuelas y primas, aparte de sus padres. Como eres decidida, puedes poner fin inmediato a toda posibilidad de armar una pareja satisfactoria. No malgastarás tu tiempo ante alguien que no apreciaría la belleza, si la mostraras. Te equivocas, los capricornianos valoran la belleza pero no se animará a hablarte de las acuarelas que pintó en soledad ni del estudio de la música que comenzó siendo chico, salvo que tú te muestres demasiado interesada.
Por lo tanto, tu instinto no se equivocó cuando presentiste que te esperaba para compartir sus más profundos sueños. Sólo que a este hombre le cuesta acostumbrarse a lo actos de valentía. Necesita un poco de tiempo para estar seguro que no pierde la cautela por un romance tal vez ilusorio. Seguramente, terminarán congeniando pero repetirán situaciones semejantes. Para comenzar, es aconsejable que respetes la discreción, la estabilidad y las buenas maneras de este hombres, incluso que trates de imitarlas. A su vez, el hombre de Capricornio, en vez de sentirse invadido por el impulso de Aries, notará que ella le permite liberarse de sus propias ataduras.
Si logra armonizar, el amor entre Aries y Capricornio puede convertirse en una devoción perdurable. Cometen el error de enamorarse y después tratar de modificar las cualidades del otro que más los atrajeron. Cuando comienza a amarla, a él lo entusiasma tu conversación, tu audacia, tu inspiración. Ríe ante tus extravagancias y si te equivocas, lo acepta con indulgencia. Después, casi perversamente, intenta cambiar tu personalidad confiada por otra más convencional.
Por suerte, tú no te dejas moldes. Cuando tú reconoces que lo amas, sientes que emana de él un aura de poder, lo que te desconcierta y excita. Su paciencia y paz son un bálsamo para tus pasiones y te late el corazón con sólo imaginar que pueden llegar a tener una relación íntima, cotidiana, confiadamente alegre. Entonces te sientes asfixiada y tratas de que arroje la cautela a la basura.
Quieres que te siga en tus sueños, que corra contigo bajo la lluvia de verano y que se desentiendan de tantas responsabilidad. Serás tú la que tomará la iniciativa sexual, porque él siente terror ante el fracaso de su erotismo, controlado por Saturno, que lo puede llevar a un fracaso primero y fatal.
Si logras “atraparlo” en un momento de vulnerabilidad, tus frescas expresiones de amor serán respondidas con un profundo afecto que te sorprenderá y embriagará. Si se separan no se olvidarán jamás, pero es difícil que esto ocurra porque ambos son penetrantes y llegarán a conocer la verdad de sus mutuos sentimientos.