Los Hombres Capricornio del primer decanato y el Amor

Este hombre es extremadamente organizado y no deja nada al azar ni en desorden.

No deja de resultar curioso, a veces incluso se comporta de forma obsesiva o sistemática, como si fuera un coleccionista ansioso de encontrar o poseer el objeto que le falta en la serie que va constituyendo pacientemente.

O bien recopila informaciones por el mero placer de conocerlo y saberlo todo sobre un tema que le interesa. En este caso, se puede tener la impresión de que sus centros de interés, que ocupan la mayor parte de su mente y de su tiempo, dejan muy poco sitio para el amor. Y sin embargo, oculta bien su juego.

No porque sea un hipócrita, sino porque nadie sospecha que este hombre -bajo su semblante serio y su sentido del deber, que no son fingidos- esconde una vo­luntad de amar y ser amado de una forma profunda. O todo lo contrario, resulta tan sensible a la belleza física, como a la bondad de alma y a la inteligencia de su pareja ideal.