Los Hombres Capricornio del segundo decanato y el Amor

Su sentido agudo del deber, a veces incluso fanático, no deja lugar a dudas sobre su seriedad, su integridad, su extrema tenacidad, que también le puede volver aguerrido, severo, incluso en algunos casos, de alguna dureza implacable, especialmente para los que se interpongan en su camino, le supongan un obstáculo o si su honor está en juego.

Actúa poco, pero correctamente, y siempre después de asegurarse que no se le escapará su objetivo. En su vida concede poco espacio a los sentimientos y tiende por naturaleza a ir sólo a lo suyo, puesto que aprendió desde su más tierna infancia a dominar o a ignorar sus emociones.

Igualmente separa las pulsiones carnales y el compromiso afectivo, tanto es así, que puede perfectamente contraer una unión por pura conveniencia.

Sin embargo, nunca cuestiona dicha unión. Pero si se le obliga, es capaz de romper de forma radical sin posibilidad de marcha atrás.