Los hombres Capricornio del tercer decanato y la profesión

No hay nadie más pragmático que este hombre, que no sólo es perfectamente consciente de lo que hace, del lugar que ocupa y del papel que desempeña, sino que también sabe concentrarse con gran precisión en los problemas complejos, demostrando una rara valía y mucha sangre fría.
Por eso, independientemente de su actividad, es eficaz y competente en su trabajo. El lado malo de que le pongan muchas medallas -ya que no resulta insensible a los honores- es que puede revelarse de un egocentrismo implacable y que también es capaz de omitir cualquier consideración de tipo afectivo o emocional.
Como contrapartida, y ésta es su manera de ser independiente o de distinguirse de sus semejantes, se lanza a cuerpo descubierto a trabajos duros, que a veces le pueden absorber día y noche, cortando con el resto del mundo y aislándose del mismo.