Características de Escorpio

Escorpio está representado por el escorpión. Plutón, el planeta regente de Escorpio, es el dios del subsuelo, de lo subterráneo y lo oculto. Escorpio es un signo de Agua, por lo que su verdadero mundo está en los sentimientos, aunque algunos manifiesten enorme voluntad de poder.

Ciertamente, este signo no se conforma con el mundo de las apariencias, y por eso tiende a penetrar o a profundizar en los misterios de la vida y en el lado oculto de la misma. De ahí, también, la necesidad de guardar secretos o reserva sobre determinadas parcelas.

Siendo uno de los signos más celosos de su intimidad, sabe echar, cuando le conviene, cortinas de humo a su alrededor para evitar que la gente profundice en su persona. Eso mismo es lo que puede hacerlo desconfiado o tener una especial capacidad para mantener su vida en secreto.

Todo el mundo sabe que Escorpio posee una fuerte sexualidad. Sin embargo, esto no tiene nada que ver con muchos nativos del signo. Escorpio tiene una sexualidad muy completa, y para que funcione bien -como signo de Agua que es- necesita conectar emocionalmente y tener un intenso intercambio afectivo.

Esa intensidad en el amor le puede hacer pensar, incluso, que el otro no siente tanto o que no se entrega tanto. Es capaz de entablar grandes luchas que oscilan entre su naturaleza pasional, por un lado, y sus ansias de poder o de dominio, por otro. De ahí arranca también, en ocasiones, su tendencia crítica o destructiva.

Con Escorpio no es extraño que, de entrada, nos encontremos con una negativa, pero conviene seguir negociando, ya que inconscientemente necesita destruir para partir de cero: eso le ofrece más garantías.

Para bien o para mal, Escorpio no suele pasar desapercibido; es más fácil que despierten sentimientos extremados a que resulten indiferentes a la opinión ajena, viéndose, incluso, fácilmente envueltos en la polémica.