Hombre Escorpio Mujer Cáncer

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Cáncer y un hombre Escorpio?

Si hay algo que necesitas es ser valorada y entendida. Este hombre hará ambas cosas, lo que permitirá que superes las aprensiones que te produjo su incisiva mirada. Estás convencida, y tienes razón, de que éste es el único ser sobre el planeta que te conoce. Al hombre Escorpio le gustan los desafíos, y uno de los que más le atrae es ganarse la confianza de la tímida, pero atractiva chica Cáncer. Además, él la encontrará confiables desde la primera mirada. Parecen, cuando están juntos, emocionalmente fríos, pero en secreto, son muy sentimentales. Tú, que te permites llorar libremente, notaste cómo, en determinado momento, los ojos de él se llenaban de lágrimas que logró retener con gran esfuerzo. Esto te conmovió profundamente. Los dos tienen un duro caparazón para defenderse del dolor intenso que experimentan.
Esto los une para siempre. Son un hombre y una mujer extremadamente necesitados de amor, pero de un amor magnífico, hecho de devoción, dulzura y fidelidad. Este hombre pasa del pozo depresivo más atroz al éxtasis más embriagador.
Nadie notará ambos estados, salvo tú. De niño, en cambio, su madre conoció sus arranques de furia que aprendió a controlar cuando se trata de no herir su orgullo. Tendrás que lidiar con sus celos y con sus ansias de dominio, aunque los disimulará socialmente. Por su parte, deberá tolerar tus heridas físicas y emocionales, que pueden ser imaginarias, aunque no por eso menos dolorosas. El lo sabe, y como te ama, te convencerá que si bien comprende lo que sufres, es necesario que distingas entre lo real y lo que inventan nuestras emociones.
Desde el punto de vista sexual, tú necesitas testimonios reales de afecto para motivarte, como un ramillete de flores silvestres sobre tu almohada o un animalito parecido al que tuviste en tu infancia… detalles que aumentan tu química sexual. Este hombre inteligentísimo lo sabe y te tratará como a una niña desvalida, regalándote pequeñeces que te motivarán, pero despertando a la espléndida mujer, llena de anhelos, que guardas con ese pudor que a él le gusta de manera especial.
Desde el punto de vista íntimo se amarán hasta el paroxismo. El se dejará llevar por la femineidad de tu regente, la Luna, y te entregará parte de su alma que nadie conoce. Está convencido que la intensidad de la unión física y psíquica, con algo de misticismo, es la fórmula para sobrevivir en un mundo que le resulta hostil. Te deseará por las noches, también por las mañanas y te llamará repetidamente por teléfono. No para controlarte, sino para comprobar que existes de verdad, que eres dulces, comprensiva, maternal, fiel y acogedora y no eres un sueño, sino una realidad que le cambió la vida. Trata de que no coincidan tus caprichos con sus ofuscaciones, ambos generalmente sin motivos aparentes, para que no destruyan en un día lo que tal vez les llevó años construir.
Déjalo hacer con el dinero y si se compra una obra de un pintor prestigioso, piensa que ama lo bello y la simple contemplación diaria de ese cuadro lo transporta a mundos ideales y lo transforma casi en un monje. Guarda tu dinero, él no te lo reprochará, pero no lo acuses por sus sorprendentes gastos.