Los hombres Escorpio del segundo decanato y la profesión

Su consigna es: o todo o nada. En primer lugar, porque así lo exige, odia los males menores, las aproximaciones, los falsos pretextos, las medias tintas y, en segundo lugar, porque o bien se siente una atracción hacia él o bien una repulsa, que son igualmente evidentes e inexplicables.
Posee un carácter sólido pero indomable, tiene cierto gusto por el poder, pero su espíritu original e inconformista se niega a reconocerlo. Por eso crea malentendidos en sus relaciones con los demás, a veces a su pesar, pero otras siendo consciente de ello, ya que quiere dominar la situación respetando los deseos y las voluntades de quienes trabajan con él o contribuyen a su éxito.
En el fondo, no puede evitar mostrarse bastante manipulador, incluso maquiavélico, aprovechándose de las debilidades de los demás en su propio beneficio, impulsado a actuar o a reaccionar de tal forma que, como había programado, el otro finalmente hará exactamente lo que él espera.