Hombre Géminis Mujer Escorpio

Aquí nos encontramos con dos personas absolutamente diferentes. Tú, una mujer Escorpio empecinada y lúcida, tienes que llegar a comprender a los Gemelos que habitan en este hombre tan atractivo, que parece no envejecer y que tiene un aura que te atrae definitivamente. Tú puedes lidiar con sus contradicciones, negaciones y afirmaciones porque Escorpión resuelve, afronta, conquista: le gusta lo que aparece como imposible. El estará eufórico ante tu empeño por desentrañar sus propios abismos, que tampoco él comprende. Será decisivo que entiendas que no será mediante el amor físico, como pasión voraz, la forma adecuada en que podrás llegar a él. Pero has dado con un signo que siempre tiene una cara femenina presente en su memoria, y es posible que, de pronto, se vuelva monógamo, pero no sin antes tener sus aventuras. Géminis está rodeado de Aire y tú de Agua. Mientras él huele flores en jardines inmensos, tú oyes a las olas entrechocándose hasta abrazar la arena. Ante un ave monógama como el Escorpión, este hombre se queda helado y por momentos se enfurece. No comprende la desmesura de tus celos (aguántatelos, si quieres conquistarlo) porque suele ser inocente y tu aguijón asesta picaduras muy dolorosas. Venus es el planeta del amor, y a Géminis lo rige Mercurio, cuya influencia sobre Venus depende del momento del nacimiento y resuelve si sus emociones serán dispersas y frívolas. Cuando este hombre se entera que para ti, regida por Plutón cuyo efecto sobre Venus consiste en creer en relaciones serias, puedes despertar sus fulgores más ocultos, se sentirá desconcertado, pero no podrá dejarte. La sensualidad nacerá de tu parte con gran magnetismo. Será una atracción que Géminis no podrá evitar, a pesar de que el sexo no reviste para este signo gran importancia, salvo que venga acompañado por poesía, ideales exaltados, intrincados encuentros, que los volverán inseparables. Ambos deben dejarse espacio para que sus corazones respiren libremente.
Susúrrale al espíritu andariego de este hombre tan atractivo que tú también deseas experiencias nuevas y que gozas al recordar tu infancia, lo mismo que él. Confiésale que también te llenan de energía y plenitud el aire fresco y florido de las noches junto al mar.
No trates de analizar constantemente el amor que se profesan, porque puede ser una actitud que arruine tu romance e, incluso, los enfríe físicamente. Se salvarán de la ruptura si se comunican con autenticidad. Aun así, con este hombre no conviene arriesgarse. Ustedes dos llegan a tenderse los brazos y no llegar a tocarse, por miedo a que se produzca una invasión en su mundo oculto. Renuncia a tu costumbre de no dejar espacio entre tu persona y la de tu compañero, porque se sentirá asfixiado. Plutón y Mercurio, sus planetas regentes, pueden ayudarlos porque son verdaderos magos, a separar la realidad de la fantasía o a descubrir que los comportamientos de ambos son intercambiables.