Hombre Géminis Mujer Géminis

Se sentirán atraídos, fundamentalmente, porque pueden compartir su pasión por los desafíos. Siempre se ocultarán algo, aunque ya tengan nietos: está en su naturaleza. Como tú eres igual a él te preguntarás cómo después de tanta intimidad, siente la necesidad de ocultarte algo. Ocurre que él se interroga lo mismo con respecto a ti. Es inevitable. Te entenderá como nadie el pánico que te acomete cuando tu Gemela adulta se escapa de ti misma y tu Gemela niña se siente media persona.
Su gran asociación proviene cuando se unen físicamente, con la configuración exacta que es lógico esperar cuando el Aire se une con el Aire, bajo la influencia del cambiante Mercurio. Es un amor tempestuoso, que se vuelve un huracán de pasión, pero también puede mitigarse en un afable afecto. Los unirá la imaginación. Debes aceptar, y lo sabes bien, que se muestre algo transgresor con respecto al sexo. Le gustará disfrazarse y motivarse representando distintas personalidades, pero cuídate de unirte a él en el sarcasmo y la burla, porque pueden ofender a los demás y, finalmente, destruirse como pareja. Sabes que no debe preocuparte que pase de la estabilidad a la seguridad, de los proyectos a las prolongaciones.
No traten de convertirse en uno concretando una relación simbiótica, porque siempre serán cuatro. Salvo que, dejándose llevar por su brillantez, cuadripliquen sus posibilidades de ser felices. Precisamente por ser signos tan afines, ingeniosos y complicados, tendrás que hacer uso de la tolerancia. Lo conocerás como si te miraras en un espejo, por lo tanto aprovecha esta posibilidad para no mortificarte por sus cambiantes humores, su búsqueda de experiencias diferentes, sus huidas para asegurarse que te quiere. Así como las mujeres de otros signos suelen vivir la constante angustia de perderlo, tú sabes bien por qué toma decisiones extravagantes y que puedes confiar, en que siempre volverá. Su unión sexual es un amor algo frívolo, a menudo tempestuoso, capaz de exacerbarse hasta transformarse en huracanes de pasión o disminuir hasta volverse un afecto sereno y amable. Harán el amor detrás de una estatua, en un compartimiento subactuático o en un helicóptero. Definirán sus experiencias íntimas como profundas, terrenales y sensuales. Sólo olvidan agregar la palabra “magia” que es la que aplican en todo momento, no sólo los eróticos. Algunas parejas de Géminis buscan excusas para separarse y experimentar qué sensaciones le producen la ruptura. Cuando lo averiguan, regresan volando el uno con el otro para volver a descubrir qué tipo de amor los une.
La mejor manera, y tú lo sabes, de conquistar a un hombre de Géminis es decirle seductoramente: “¿No piensas en lo que puede esperamos si seguimos juntos a la vuelta de la próxima esquina, del próximo beso, del próximo ensueño, de la próxima promesa, del próximo viaje? ¡No nos detengamos ahora, no nos demos vuelta aún! Sigamos adelante…” Esta es la llamada más tentadora para los corazones regidos por Mercurio. Tienen todas las posibilidades de complementarse y ser felices si, aparte de jugar a las apuestas sobre si llegarán a cruzar la calle antes de que el semáforo gire del verde al rojo, ponen mucha confianza y paciencia en comprenderse mutuamente.