Hombre Géminis Mujer Leo

Como mujer Leo necesitas un hombre en quien depositar una confianza absoluta, que sea más fuerte que tú, pero que te venere sin reservas. Y te pones, especialmente exigente, cuando pretendes domesticar a un Géminis. Este hombre, observador innato, no es ingenuo, y se dará cuenta. Siendo un signo de Aire, impulsado por la necesidad de cambio, posiblemente entre y salga rápido de tu vida para repetir o no, después de un tiempo, la tentativa. Regido por Mercurio, envía palabras como alfileres punzantes, aunque parezcan pompas de jabón. Con él tendrás que ser veloz: seleccionar entre la espuma y el punzón.
Ambos tienen personalidades superiores. No olvides que tu ventaja es que la mujer Leo no desfallece por los hombres, sino los hombres por ella. Él cree que todas las mujeres son exigentes y terminan aburriéndolo, pero tú tendrás que convencerlo de que no te pareces a las demás. Deberás entrenarlo para que aprenda a escucharte y a descubrir que tu aura es singular. Lo enloquecerá tu inteligencia, tu sonrisa, tu orgullo, el brillo de tus ojos, mientras siente que le tironeas el corazón con tu hechizo. Amará tu elegancia y elasticidad, tu histrionismo, tu capacidad genuina de distinguirte de la gente común. Entonces, al considerarte única, será realmente tuyo. Te verá como a una dama y no le molestará que coseches la mayoría de los aplausos.
La relación sexual será excelente mientras tú no sientas el más mínimo motivo de celos, porque él sólo te comprenderá cuando tú, que eres vengativa, le devuelvas con la misma moneda. Tu apetencia sexual y cierto distanciamiento de él, pueden moverte a creer que no te ama. Ocurre que las dos personalidades que encierra este hombre, le dan cierto temor a ser incompetente, lo que lo afligiría mucho. Inventa nuevas formas de sentirse atraído por otras personas con el fin de saciar su constante anhelo, pero sin dejar de asegurarse que permaneces pegada a su costado. La compatibilidad sexual de estos dos signos solares exige ciertos ajustes. Comencemos por aclarar que nada puede enfriar tanto tu calor de Leo como un engaño por parte de tu pareja y, en esto, incluyes desde un coqueteo intrascendente hasta una infidelidad sexual concreta. A Géminis le resultará más fácil perdonar tus celos y excesiva posesión cuando él padezca las mismas emociones alteradas, en una situación invertida. Tu indiferencia y rechazo le permitirán comprender lo mal que te sientes ante su aire distante. Su indignación nunca será tan grande como la tuya, porque él se toma todo mucho más a la ligera. Cuando lo hayas domado realmente, lo que te llevará su tiempo, aunque te sobre eficiencia, los celos no serán motivo de conflicto entre ustedes.
La Leo, al sentirse amada, despliega una pasión profunda y una exquisita sensualidad. Géminis te brindará en la relación amorosa lo que más deseas: refinamiento, distinción, delicadeza. Te resultará más fácil domesticarlo si evocas las reglas para domesticar a un pájaro inquieto, activo y curioso. Se necesita mucha paciencia y moverse despacio, para no espantarlo. En silencio y sin dar la impresión que pretendes coartarle su libertad, Géminis llegará a comprender que hay algunos elementos únicos, pero muchos semejantes en todos los mundos que pretende conocer.