Hombre Géminis Mujer Tauro

Cuando te convenzas de que estás enamorada de un Géminis, harás todo lo que tu inteligencia y tu intuición te dicten para casarte con él. Y si después de poner en juego tu sensualidad, sentido del humor, capacidad de afecto, adaptación y habilidades culinarias y domésticas, tu hombre sigue imperturbable con respecto al casamiento, no lo abandonarás. Seguirás, como amante, pero persistiendo en tu idea de que lograrás la unión legal: una de tus grandes virtudes es la paciencia. Probablemente lograrás tus objetivos, pero mientras te abrace apasionadamente, su planeta regente, Mercurio, le hará conservar un pie en el umbral. Te entregará uno de sus corazones gemelos para mantener uno de reserva, por los daños que el amor puede ocasionarle. Y tú, que tanto aprecias la seguridad en todos los órdenes, llegarás a soportar desde el engaño hasta la pobreza. Así es una mujer Tauro cuando ha entregado su lealtad.
Pero, con respecto al casamiento y a otras facetas del amor, triunfarás porque tu perseverancia no tiene límites. Al poseer una serenidad a toda prueba, puedes esperar sin estallidos su regreso de la calle, de algún viaje o de un entusiasmo pasajero. Lo justificarás siempre delante de tus amigos que te reprocharán que pierdas tu tiempo, porque estás convencida de que’el amor lo logra todo. Sabes que el hombres Géminis se aburre pronto de una misma mujer, pero esto no significa que la engañe. Le gusta, más bien, examinar otras caras femeninas, comparar los matices emocionales, estudiar distintos estados de ánimo. Tu coherencia es aplicable a tu temperamento, porque tú sólo te muestras de tres formas: afectuosa, melancólica o iracunda. El hombre de Mercurio desea más alternancia, incluso caprichos inmaduros, frivolidades, alguna excitación diferente o un juego que lo invite al desafío.
Deberás aguzar tu imaginación para adaptarte a esta compulsiva necesidad de emociones diferentes que necesita este hombre. Tal vez, sólo se trate de que cambies de peinado u optes por ser pelirroja y no castaña, que le prepares una comida exótica o que un día no te encuentre en ninguno de los lugares donde sueles estar. No es celoso, pero el misterio lo entusiasma.
Anótate en cursos que te permitan tener tu propio escenario, porque te valorizarás ante sus ojos y no permanezcas esperándolo sentada en la sala, con la comida a punto. También puedes acostumbrarte a reconocer que puedes equivocarte y pedir disculpas: no es éste un hábito que practiques. Nunca sabrás lo fría y distante que pareces cuando te empecinas en tener razón. Es como si cerraras tus puertas interiores. Desde el punto de Vista sexual, para ti el amor es una experiencia total. Piensas que tendrás hijos estupendos a través del placer más místico. Por lo tanto, puede llegar a disgustarte que cierta parte de él permanezca siempre distante. No te confundas: no es por falta de pasión, simplemente le tiene miedo a la entrega. En vez de enojarte, elige diversas técnicas para atraerlo íntegro hacia ti. No te olvides que él necesita de muchas y variadas fantasías. Pasará tiempo, pero tu voluntad de conservarlo terminará demostrándole que eres una chica de oro y que a tu lado encontrará la paz.