Leo 2018

El Signo de Leo simboliza la fuerza, el valor y el Fuego. La parte más calurosa del año del hemisferio norte es aquella en que el Sol pasa por este signo. Es el León solar de los misterios, que con su propio calor interno madura los frutos que engendra la Tierra en virtud de la humedad de Isis.
El signo de Leo designa el corazón del Gran Hombre y representa el centro vital del sistema de la circulación fluida de la humanidad. Es también el vértice de Fuego de la vida física. Los que nacen bajo este influjo destacan por la fuerza superior de su constitución física y por sus maravillosos poderes de recuperación tras el agotamiento de alguna enfermedad. En el planisferio esotérico, el signo de Leo está ocupado por Judá de quien dice su padre moribundo: «Judá es un cachorro de león. Se agacha y se acurruca como un león». Este signo nos revela los misterios de los antiguos sacrificios y las leyes de la compensación. La piedra mística de Leo es el Rubí, que constituye el talismán de todos los que se gobiernan por el influjo de Leo. Leo es la segunda emanación de la triplicidad ígnea y es la constelación del Sol.