Hombre Leo Mujer Cáncer

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Cáncer y un hombre Leo?

Se necesita mucho amor y paciencia para que un hombre Leo y una mujer Cáncer aprendan a tenerse buena fe. Adorarás a tu León y dejarás que luzca su corona y se sienta en el trono de los elegidos cuantas veces quiera, siempre que te respete y te nombre su única reina. Sabrás contemporizar pero sin perder tu independencia ni transformándote en su esclava. Si a tu León le gusta ganar todas las batallas, tú prefieres ganar la guerra. Regida por la versátil Luna, posees el misterio femenino y las conductas inexplicables que impiden definirte con certeza. Leo personifica el afán conquistador del hombre y la fuerza. Por estas características los dos se sienten tan seducidos desde el primer día que se conocen.
Cuida de no volverte autoritaria y no competir con la personalidad del León, que es más enérgica que la tuya. Mejor saca a relucir tus virtudes de ternura y serenidad.
Sus temperamentos son divergentes pero no exageren por un lado el dominio y por el otro la sumisión, porque pueden transformarse en una de esas parejas que adoptaron el papel de verdugo y víctima y se hieren constantemente. Su atracción física es poderosa pero controla tu pasividad y comportamiento esquivo para que él pueda desatar todo su impulso erótico. Tu suavidad terminará complementándose con la vehemencia del León por lo que podrán disfrutar de una pasión legítima y prolongada.
No lo hieras con tus humores cambiantes que él interpreta como insatisfacción y evita que él te hiera distanciándose cuando se le ocurra. Tú llorarás de pena y él de placer mientras logra consolarte y alejar las pesadillas que suelen hostigarte. Tu temor infantil a la soledad desaparecerá cuando te duermas en brazos de este hombre de gran corazón. Tú guardas muchos secretos. El uno solo: su debilidad. Al conocerte le parecerás una chica indefensa, necesitada de su fuerza, suave como un terciopelo y aparentemente tímida aunque con los ojos muy abiertos, con la expresión de quien busca un guía. Entonces le despenaste una gran ternura.
Después se mostró encantado con tu tendencia maternal, capaz de brindarle una seguridad afectiva intensa mientras le adivinas sus pensamientos sin necesidad de que él pronuncie una sola palabra. Pero llegará un momento en que perciba que hay algo contradictorio o difícil de definir en tu femineidad. De alguna manera, cuando se creía el dueño del control, le haces sentir que tú no tienes dueño. Además se persigue con ese rincón de tu espíritu donde guardas sus agravios, a pesar de no haberlo enfrentado jamás con un enojo. Le gustaría decirte que está muy arrepentido de haberse comportado como un necio, pero no sabe cómo hacerlo. Un día dejas de lado tus rincones de soledad y logras ponerlo alegre porque siente que te ha recuperado. Disfrutan mucho de los viajes, planeados o no. Por tu parte, porque lo tienes todo para ti y por parte de él porque puede impartirte clases de idiomas, geografía, historia o diferentes formas del arte. Una de tus cualidades es que eres capaz de descubrir, con el tiempo, que no se siente tan seguro de sí mismo, si necesita constantemente que lo elogies y le reconozcas sus aciertos. ¡Gran acierto!