Hombre Leo Mujer Capricornio

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Capricornio y un hombre Leo?

El hombre de Leo se siente satisfecho con su imagen de héroe invencible. Cuando se enamora de ti, comienza a sentirse torpe, impulsivo, poco práctico, confuso y hasta un poco ridículo. No sabe bien si tu conducta es didáctica o crítica, si le recuerdas a su madre, a su maestra de quinto grado o a su hermana mayor. Y hasta se asusta al pensar: “¿Es posible que esta chica tan dulce me recuerde a mi padre?”.
Como él irradia un aire tan reconfortante, tú le confiesas tus deseos de viajar por Europa para ver las diferencias y concordancias entre el arte abstracto y el clásico, que consideras que cada familia debe construirse ladrillo sobre ladrillo su propia casa, y dónde están, según tu criterio, las bases para mejorar los niveles de educación. Te escuchará con una divertida tolerancia, mientras sueña con el momento en que podrá tomarte entre sus brazos y disfrutar de tu belleza y femineidad. Aprovechará una pausa tuya para aconsejarte de qué manera tendrías que vestirte y peinarte para destacar aún más tus atractivos.
Se quedará asombrado, cuando tomes tu bolso y te marches diciendo: “Necesito reflexionar sobre algunas cuestiones. Te llamaré la semana que viene… tal vez”. No entenderá, desde ya, hasta dónde eres sincera cuando confiesas tu necesidad de pensar con quién estás y bajo qué circunstancias. Nunca sabrá que la noche en que hablabas sin parar, raro en ti, destrozó con sus consejos frívolos, parte de tu corazón y no se le ocurrirá pensar que volviste a tu casa para echarte a llorar. Por el contrario, se sentirá humillado, torpe y ridículo. No sabe que tu regente Saturno, de niña, tal vez te transformó, a la fuerza, en una niña cumplidora y de buena conducta. Por eso, tú huyes de los despliegues públicos de emociones para que no te regañen ni te rechacen: la misma conducta de cuando eras chica. Y una vez que te animas… Seguramente el carácter risueño, sin rencor y sincero de Leo te apaciguará lo suficiente como para que olvides ofensas y huyas de la melancolía que Saturno intenta imponerte, aunque la ocultes. Tú creerás en él por grandes que sean sus proyectos y él agradecerá tu sensatez. Deberás dejarte guiar más a menudo por su valerosa personalidad y consentir en que tiene razón cuando te pide que seas menos cautelosa y te animes a ciertos riesgos. Tendrán una discusión semanal por motivos de dinero. Como tú eres precavida y te interesa ahorrar mientras él puede hacer un cometa de billetes, lo mejor será tener cuentas separadas.
Desde el punto de vista sexual, él sentirá que no respondes a su apetito de afecto y emociones durante el acto amoroso. No entiende que tú no puedes expresarle tu amor físicamente después de un día en que te hizo sentir incompetente mediante sus críticas. Nada le molesta más al León que los gestos mecánicos de la Cabra respondiendo a su deseo. Pero la enorme ternura de la que este hombre es capaz y su abrazo de oso cariñoso termina quitando los velos de la represión capricomiana, siempre que seas capaz de entregarte, sin dudas ni sospechas. El verá en ti lo opuesto a la promiscuidad: la timidez. Por eso, su expresión sexual puede transformarse en un éxtasis compartido si logra desatarte las emociones anudadas por Saturno.