Hombre Leo Mujer Escorpio

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Escorpio y un hombre Leo?

Al hombre Leo no le basta con que tú le digas que es fiable, bondadoso e inteligente, quiere que lo veneres al punto de repetirle una y otra vez que es perfecto. Cuando se vieron por primera vez, él se quedó prendado de tu mirada fascinante y no actuó como otros que escapan ante esos ojos inquisidores que traspasan el alma, sino que te devolvió la mirada y la mantuvo todo el tiempo. Tú, perteneciente a un signo de Agua, te sientes atraída hacia la calidez de Leo que te hace evocar noches junto a la chimenea, compartiendo una buena conversación mientras se toman una copa y se conocen cada vez más íntimamente. Por eso es un hombre que no podrás dejar fácilmente, más bien terminarás adaptándote a su necesidad de ponderación, hasta que un día te enojes y armes una de tus tormentosas peleas, influida por Plutón, que te hace estallar cuando toleras demasiado. El no soporta tus silencios y no llega a comprender que son sus aires de superioridad los que te sacan de quicio. Al contrario, está convencido que es tu propia arrogancia la que te envuelve en el mutismo. La relación erótica entre ustedes será intermitente: se enfriará y se inflamará, pero la responsabilidad será compartida. Si logras expresar tus sentimientos en esos momentos íntimos, todo mejorará y él se volverá más sensible.
Te resultará intolerable que viva rodeado de una corte de admiradoras de las que, desde ya, no está enamorado, ni con las que piensa engañarte, pero que le sirven como afirmación de su importancia y masculinidad. Llegará un día, si no tomas este hábito como algo pueril, en que llegarás a engañarlo para vengarte. Será una pena, porque Leo raras veces perdona una traición. También te puede empujar a la infidelidad su egoísmo, a veces, sin tregua. Hay algunos, pocos que reflexionan qué es lo que pudo movilizar a su mujer para que lo engañe con otro: suelen ser algunos resentimientos como el haber renunciado a una carrera, a tener hijos, a ser más respetada socialmente y a verse acosada por mujeres que tienen la ilusión de que lo van a conquistar. Escorpio es fuerza pero necesita ternura y comprensión: tienes que hacérselo saber lo antes posible y con claridad, para que no se confunda o diga que no te entendió bien. El abismo entre los dos puede ensancharse tanto que corren el riesgo de no poder franquearlo.
Serás tú la encargada de tomar la iniciativa. Aunque agonice por una reconciliación, a un León le resulta sumamente humillante atreverse a una disculpa. Tiene miedo que el confesar su arrepentimiento le haga perder el control de su hogar, de su mujer y, lo que es peor aún, de la imagen de superioridad y autoridad que él tiene de sí mismo. Por eso, a menudo, cargará sobre tus hombros la culpa, con la ansiosa ilusión de que tú la aceptes, para perdonarte después y que todo vuelva a ser luminoso y cálido entre ustedes. Lamentablemente, hay hombres de este signo que no encuentran otro modo de retomar a la armonía.
Pero ocurre que la vida con él puede ser algo tan maravilloso que muchas mujeres creen que vale la pena el sacrificio. Con él siempre habrá momentos radiantes que te compensarán de haber sido tantas veces la primera en dar el paso hacia la reconciliación.