Hombre Leo Mujer Leo

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Leo y un hombre Leo?

Estarán constantemente necesitados de verificar si el otro los ama sinceramente pero para comprobarlo utilizarán los peores métodos. Por ejemplo, el hombre Leo te tiranizará arrogantemente, apenas descubra que lo amas ; y para merecer sus vigorosos abrazos, pretenderá que lo sirvas como una fregona. Te regañará ante la mínima insubordinación y te privará de toda actividad en la que pudieras eclipsarlo. No es déspota. Está jugando a la verificación; quiere estar seguro de tu devoción y lealtad y hasta qué punto puedes llegar a amarlo antes de decir ¡basta! (En el fondo ruega para que esto no ocurra).
Se volverá celoso hasta del menor saludo destinado a otro hombre y te acusará de tentaciones, aunque no de adulterio. Pero tú no te quedarás atrás. Al ser tan inteligente y rápida, captarás la avidez que este hombre tiene de cumplidos sinceros y no le entregarás ni una migaja de admiración, aunque él se esfuerce denodadamente por impresionarte. Pondrá empeño en triunfar y cumplir hazañas imposibles para conquistar tu atención, pero lo matarás con la indiferencia más implacable, como si realmente fuera el más común y oscuro de los hombres. En el fondo, estarás haciendo lo mismo que él: verificando cuánto te quiere. Y otras de tus armas secretas, la exhibirás humillándolo delante de sus amigos contando historias que lo pongan en ridículo. Tu alma desea que después, a solas, él descargue su furia y que aparezca como un León acorralado, porque es la comprobación de que eres la única capaz producirle semejantes emociones.
Como tú eres adaptable y él es terco, serás la que primero confesarás que estás harta de que uno y otro se estén probando mutuamente si se aman y que deseas comenzar de nuevo, como cuando, semejantes a dos niños dichosos, les bastaba tomarse de la mano para entenderse. Deben prometerse que no volverán a caer en las humillaciones mutuas. Después, él admitirá que también le resultó tortuoso ese período de prueba. Confesará, como nunca lo haría con otra, todos sus errores y sus íntimos temores. La vida será, para ustedes, una continuidad de experiencias nuevas y de descubrimientos. Viven aventuras, viajan juntos y se arrojan sobre el pasto en el jardín de su casa en una noche de verano para mirar las estrellas. Pero tienes que cuidarte de caer en la astuta trampa del León y deberás abstenerse de corregirlo cuando nombre una estrella equivocadamente (sabe cuál es su nombre pero te pone a prueba para ver hasta dónde llega tu delicadeza hacia él).
La relación sexual, una vez conocidos sus defectos y virtudes, será como una exploración altamente excitante de sus respectivos misterios. Oirán una música dulce y con acordes profundos, con una melodía que los dos conocen de memoria.
Escorpio es un hombre capaz de cumplir con sus deberes por su condición primordial de organizador. En algún momento desgarrará los velos con los que se cubre, y terminará con su preocupación exclusiva por las cuestiones terrenales para responderse a la pregunta que más lo preocupa: “¿Qué es realmente lo que yo deseo?”. Tiene una necesidad imperiosa de explorar lo desconocido que sepulta bajo profundas capas de raciocinio. Su gran instinto de supervivencia le nace de un arraigado temor a que lo destruyan si no se protege de antemano. Cada derrota que sufre el hombre de Escorpio le refuerza su íntima convicción de que ante todo debe ser leal a su propia integridad personal. Está convencido de que si pierde su personalidad, lo pierde todo. Algo místico mueve sus pasos y sus pensamientos.
El sexo también se convierte en algo íntimamente explorado con una dedicación que no se da en otros signos. Aunque este hombre tarda en confiar en el amor de otra persona, cuando lo logra, se consagra a ella con lealtad eterna. Se apoya mucho en la frase del antiguo testamento ojo por ojo y diente por diente, porque la venganza lo convence de que no volverán a maltratarlo. Su planeta regente, Plutón, lo hace cavilar una y otra vez sobre la muerte, pero es otro de los interrogantes que mantiene oculto, incluso para sí mismo, en la medida que puede. Es extremadamente sensible pero disfraza esta sensibilidad y prefiere actuar con el poder de su propia mente y su silenciosa voluntad, y emplea a ambas, en secreto, para que los otros no aprendan a ejercitar el mismo poder sobre él. Sus virtudes son la lealtad, la fuerza de voluntad, el magnetismo la cordialidad, la lucidez y el autocontrol. Sus defectos son la crueldad, el fanatismo, la venganza, el sadismo, el recelo y el profundo aborrecimiento que siente hacia sí mismo. Para este hombre, el amor es una llama que devora, digna de cualquier sacrificio.
Se propone triunfar sobre semejante desafío. Desde el punto de vista sexual es desinhibido, pero con grandes miedos emocionales y recelos espirituales con respecto al amor; lo transforma en una mezcla de erotismo y pureza. Siempre que satisface su deseo, su alma sigue sintiendo que el acto sexual no fue trascendente.