Hombre Leo Mujer Tauro

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Tauro y un hombre Leo?

Si bien deseas seguir a un hombre en todos los placeres y las vicisitudes de la vida, lo tuyo no se relaciona con el sometimiento. Un León puede despertarte devoción y amor hasta el fin de tus días, pero no te costará prestarte a los elogios continuos. Y un Leo no concibe vivir apartado de los halagos.
Tomará tu silencio, con respecto a sus “maravillosas” virtudes, como indiferencia y terminará sintiendo un rencor intolerable. A medida que se conozcan, descubrirás que detrás de su temperamento soberbio, se esconde un ser dulce y generoso. Desconoce las disculpas expresadas en palabras, pero después de una pelea, se calmará rápidamente y te abrazará cubriéndote de caricias como un amante de novela romántica.
Como eres especialmente receptiva al contacto físico que dicta el afecto, terminarán con una reconciliación que despertará tus emociones más profundas. Te aburren las largas excusas, pero con el hombre Leo, que te hará el amor después de una discusión en la que hasta es posible que te hayas mostrado violenta, sientes que cumples tu sueño. Tengamos en cuenta que tus talentos sensuales son exquisitos, por lo tanto, él se sentirá tratado como un rey.
Compartirán un erotismo de alto nivel. Pero te doy un consejo: fuera del dormitorio no se te ocurra bostezar cuando comience con uno de sus interminables monólogos en los que demuestra su sabiduría, la trascendencia de sus planes o la amplitud de sus conocimientos.
Para él es como quedarse sin público, es decir, vacío. Prepárate una buena jarra de café o duerme cuando él no está, pero atiende a cada una de sus frases. El criticará tu falta de entusiasmo y tú el que se muestre tan ostentoso.
Le encantará la magia con que transformas una simple vivienda en un palacio y con la que estiras el dinero hasta sacarle el mayor provecho. No le gustará para nada que tu sentido del humor lo ponga en ridículo, pero evitarlo, no te costará mucho esfuerzo.
Deberás tolerar que gaste en demasía y, que de vez en cuando, salga para rodearse de admiradores de ambos sexos: recuerda que no puede vivir sin el aplauso de la multitud. Lo que lo sostendrá siempre, es el respeto que se profesan mutuamente.
Tienes paciencia, te muestras bien dispuesta y reúnes el vigor suficiente para afrontar las vicisitudes, pero cuando te enojas, aunque no lo hagas más que dos veces en tu existencia, conviene que tu contrincante desaparezca de tu lado, porque tu ira no conoce límites.
Después sentirás una gran vergüenza por tu falta de temple y Venus te volverá más tierna que nunca aunque bastante tímida, como formas de reparar tu exabrupto. Se reconciliarán y hasta es posible que todo marche mejor, pero jamás olvidarás la afrenta: tal vez una salida “vanidosa” del León con una mujer famosa donde no pasaron del diálogo (es un hombre fiel) pero que hirió tu dignidad, por haberla hecho tan pública.
Tienes valor, dulzura, entereza y serenidad pero quieres que te tomen en serio. Cuando él se vuelva demasiado autoritario, sabrás ponerle un límite. El León te defenderá contra todas las inclemencias porque hay, en el fondo de su alma, un caballero andante. Perdurarán como pareja porque ambos son absolutamente leales.