Hombre Leo Mujer Virgo

¿Cómo son las relaciones de pareja entre una mujer Virgo y un hombre Leo?

!Esta es una pareja destinada a ser feliz! El hombre Leo se encontrará con una mujer pulcra, ordenada, inteligente, con grandes ojos, que lo mirará como a un dios y se le despertarán deseos inclaudicables de protegerla por el resto de su vida de las inclemencias del mundo. Después de un tiempo, descubrirá que ella necesita un corte de pelo, renovar su guardarropa y perfeccionar sus conocimientos iniciando algún curso costoso. Tú, dama de Virgo, sólo atinarás a abrir un poco más los ojos y a no hacer ningún comentario.
Lo bueno es que esa dulce y femenina manera de ser hace que seas el único signo del Zodíaco capaz de domesticar a un Leo. Al estar convencida de sus valores, lo admirarás en serio, y te entregarás en cuerpo y alma a este ser magnífico y altivo, creativo y exitoso, que más de una amiga te envidia. Por favor, no permitas que te salga el más mínimo rezongo cuando él se extralimite gastando en gustos personales o compartidos haciendo uso de la cuenta del banco a nombre de los dos, porque arruinarías este paraíso que tú misma has creado.
Recuerda que si se siente ultrajado es capaz de marcharse para siempre y entonces sí que serías una virgen en todo el sentido de la palabra, aún peor, porque ya conociste las alturas a que te llevó un amor casi perfecto. Por lo tanto, continúa domando al León con tu ternura, tu comprensión y tu “distracción” hacia su pedantería. Leo es el único signo en el que la mujer Virgo, movida por ese fondo de honestidad y naturalidad que la envuelve a nivel erótico, se relaja y se entrega con todo su ser. Leo comienza su demostración amorosa con suma ternura y convierte al sexo en una manifestación cálida y protectora. Tú responderás con entusiasmo y con una fe conmovedora.
Además, tu sencillo atractivo enloquece al León y le despierta deseos de unión frecuente. No le gustará que sofoques un momento que comienza siendo romántico para hablar de alguna cuestión doméstica secundaria. Si lo haces, se volverá de hielo y bastante altivo, pero una sola caricia de las tuyas, tan sinceras, bastará para que vuelva a tomarte entre sus brazos. Ambos dormirán mucho porque tienen un metabolismo que necesita ocho horas de sueño por noche.
El deberá variar sus formas de encuentro erótico pero no te extralimites en tus exigencias, aunque él notara enseguida que no es nada difícil conformarte: te gusta hacer el amor después de una pelea, en silencio, por una repentina necesidad de encuentro íntimo en un momento inadecuado, nada complicado, pero sí distinto. Se sentirá herido ante tus periódicos momentos de indiferencia sexual porque se convence fácilmente de que ya no lo necesitas. Acostúmbrate a recibir con alegría sus abrazos, devoradores pero sinceros, si no quieres que se vuelva impotente. Por tus manías, no descuides el amor. Por la influencia de entretenimiento que más te gusta: el de la más absoluta espontaneidad.