Las mujeres Leo del primer decanato y el Amor

Se trata de una mujer que sabe lo que quiere y no imagina ni por un momento que le puedan surgir obstáculos en el camino, se le puedan resistir u oponerse a sus deseos.

Lo que la mujer quiere, Dios lo quiere, por lo que a ella se refiere, no se trata solamente de un proverbio. Es la pura realidad, una evidencia indiscutible.

En ella, siempre prevalece la razón. Es, pues, perfectamente sensata, pero se puede decir que su parte de mujer a veces sufre, o que sus cualidades puramente femeninas se ven afectadas o están inhibidas, en favor de su voluntad de ejercer un dominio de sí misma o sobre las circunstancias, incluso de tener un poder sobre los demás.

Paradójicamente, porque a menudo necesita la mirada admirativa de los demás, se impone a ellos o es imperiosa en la expresión de sus deseos, elecciones, decisiones y voluntades. Además, manifiesta cierto tipo de independencia, en tanto en cuanto normalmente se la ve más fuerte y más apta para bastarse ella sola de lo que en realidad es.