Los Hombres Leo del segundo decanato y el Amor

Si bien el nativo del primer decanato de Leo tiende a creer que es el dueño indiscutible de su territorio, el del segundo decanato manifiesta una ambición a veces desmedida y una voluntad activa de apoderarse de todo lo que es o está al alcance de su mano.

Agradable, generoso y expansivo -es decir, en resumen, pródigo-, este hombre lo quiere poseer todo, pero asimismo está dispuesto a darlo todo.

Por eso, es muy atractivo y puede fomentar la envidia a su alrededor; puesto que, para él, tener o ser se conjugan siempre simultáneamente y no se imagina un solo instante una vida en condiciones mediocres o restrictivas.

Es el hombre de los grandes sentimientos, llenos de nobleza, el héroe de gran corazón, el galán que siempre triunfa; pues teme tanto el fracaso que a veces llega a renunciar a los actos antes que correr el riesgo de sufrir un revés.