Los hombres Leo del segundo decanato y la Amistad

Es un gran señor. Comunicativo y generoso, e incluso en ciertas ocasiones pródigo, quiere ser el centro y el punto de mira de su círculo de amistades. Está dispuesto a dar mucho de sí mismo a sus amigos, pero a cambio espera que le halaguen, le amen, le admiren y, por qué no, que le aplaudan. De hecho, a veces se queja de no ser el centro de diversión, aunque evidentemente con más dignidad y nobleza que exuberancia.
Detesta la vulgaridad y la falta de respeto mutuo. En efecto, es particularmente sensible y susceptible en cuanto a cuestiones de honor y de preferencia. Ama los detalles. A primera vista actúa generosamente, sin esperar nada a cambio, lo que por supuesto es falso. Ciertamente, si no se le dan las gracias o no se sabe apreciar lo que hace, no se rebajará a hacer reproches; pero se notará por su actitud que algo ha cambiado y se ha endurecido en él.